viernes, 2 de octubre de 2009

Mafalda de Borgoña y de Barcelona. Infanta de Portugal y reina de Castilla.

Mafalda de Borgoña y de Barcelona. Nacida en torno al 1190/1200, e incluso 1202, y muere en 1256. Es Hija de Sancho I el Poblador y de Dulce de Barcelona. Recibe el nombre de su abuela paterna. En 1215 contrajo matrimonio con su primo Enrique I de Castilla pero el parentesco de ambos hizo que el matrimonio no se llegara a consumar. Al año siguiente, el matrimonio fue anulado por el Inocencio III. Enrique I nace en 1204 y muere en 1217. Es rey de Castilla con diez años de edad. Enrique I falleció a los 13 años de forma accidental, como consecuencia de una herida recibida en el palacio episcopal de Palencia mientras jugaba con otros niños a la teja. Fue enterrado en el monasterio de Santa María la Real de Las Huelgas de Burgos.

A la muerte de su padre, Mafalda, según las disposiciones del testamento, tenía que recibir el castillo de Seia y la porción restante del término municipal así como todas las rentas que ahí se producían. Además, se le concedía el derecho a utilizar el título de reina.
Esto generó un conflicto con su hermano Alfonso II el Gordo que, deseando un poder centralizado, obstaculizó que su hermana pudiera recibir los títulos y derechos que le correspondían. Alfonso temía que algo parecido pudiera suceder con sus otras dos hermanas, Teresa y Sancha, y con los eventuales herederos de estas, creando un problema de soberanía que podía llegar a dividir el país.
Una buena parte de los nobles portugueses se pusieron de parte de Mafalda y sus hermanas, pero terminaron derrotados. A la muerte de Alfonso II, su hijo Sancho II concedió a sus tías algunas tierras y castillos pero les hizo renunciar al título de princesa-reina. La paz definitiva llegó en 1223.
Mafalda y sus hermanas se hicieron monjas cistercienses. Mafalda fundó la Abadía de Arouca. El 1 de mayo de 1256 falleció en el monasterio de río Tinto. Al querer trasladar su cuerpo hasta Arouca lo encontraron incorrupto, lo que generó una fuerte devoción hacia la infanta portuguesa.
El 27 de junio de 1793 fue beatificada por el Papa Pío VI, acompañando así a sus hermanas Teresa y Sancha, declaradas beatas desde principios del siglo XVIII. Su festividad se celebra el 1 de mayo.