jueves, 28 de enero de 2010

María Fernández Coronel. María Coronel.

María Fernández Coronel era la hija mayor de Alfonso Fernández Coronel, señor de Montalván, Capilla, Burguillos y Bolaños en Campos, y de Elvira Alfonso de Biedma. Casa María con un hijo de una prima segunda de su madre el infante Juan de la Cerda, señor del Puerto de Santa María, hijo de Leonor de Guzmán y de Luis de la Cerda, nieto de Alfonso X y así primo segundo de Pedro I y Enrique II. Es Leonor hija de Alfonso Pérez de Guzmán, Guzmán "el Bueno", II señor de Sanlucar de Barrameda y de Maria Alfonso Coronel que es hermana del abuelo de la otra María Coronel.

Es María Fernández Coronel, mujer de "el Bueno ", tía abuela de María Coronel, Fernández o también Alfonso de apellido, esposa de Juan de la Cerda.

Es Juan de la Cerda hermano de Isabel, señora del Puerto de Santa María, que casa primero con Rodrigo Ponce de Asturias y después con Bernard de Foix, I conde de Medinaceli. Ambos bisnietos de Alfonso X.

Juan de la Cerda, señor de las villas del Gran Puerto de Santa María, Huelva, el Real de Manzanares y Gibraleón, alguacil mayor de la ciudad de Sevilla y su tierra, capitán general de la Frontera de Aragón y Vizcaya, ejecutado por Pedro I en Sevilla en 1357. Casa en 1351 con Maria Coronel, señora de las villas de Torija, Montalban y Mondéjar, muere despues de 1411, hija de Alfonso Fernández Coronel, señor del estado de Aguilar de la Frontera, señor de Burguillos, Capilla, Montalban, Mondéjar, Junco, Casarrubias y Bolaños de Campos, alguacil mayor de Sevilla, copero mayor de los Reyes Alfonso XI y Pedro I, y de Elvira Alfonso de Biedma, señora de Torija, sin sucesión.
María Coronel, ya viuda, se retira al convento de Santa Clara donde se hace monja, pero el rey Pedro I, se ha encaprichado de su hermosura y la sigue hasta Sevilla. María, para evitar su acoso, desfiguró su rostro con aceite hirviendo. Funda el convento de Santa Inés en 1376 siendo su primera abadesa, hasta su muerte. Fundación que tiene lugar una vez recuperadas sus posesiones por grancia de Enrique II, en la misma casa de sus padres junto a la parroquia de San Pedro, para su mantenimiento ella donó sus posesiones en Sevilla, Carmona y el Aljarafe, y los castillos de su padre los donó al infante Fernando de Antequera en 1409 a cambio de que él terminara la construcción del monasterio y entregara una renta anual a sus monjas.
Enterrada en el coro de la iglesia del convento que funda, su cuerpo incorrupto fue encontrado a mediados del siglo XVI cuando se hacían unas obras, desde entonces se venera en Sevilla y puede verse cada 2 de diciembre tras una urna de cristal.