miércoles, 10 de febrero de 2010

El marqués de Campo Real. Heredero de los vinculos de los Valera Chirino en Valera de Arriba. Cuenca


Las Valeras, Valera de Abajo y Valera de Arriba, la que aquí nos ocupaba. En Valera de Arriba nos encontramaos con la ciudad hispanorromana de Valeria, situada sobre una elevación de terreno entre los ríos Gritos y Zahorra, dominando un amplio paisaje. Responde al patrón de grandes emplazamientos situados en lugares altos y bien defendidos, como los también enclaves conquenses de Ercávica y Segóbriga.

No debe confundirse este marquesado con el de Campo Real con Grandeza de España, ni con
el condado de Campo Real. El marquesado de Campo Real con Grandeza de España fue creado por Carlos II en 1679 a favor Fernando de Sada y Antillón. Se le concedió la G.E. en 1795

El condado de Campo Real, fue creado el 15 de marzo de 1653 por Felipe IV a favor de Beltrán Vélez de Guevara, y cuyo poseedor actual es Camilo Travesedo y Juliá, desde el año 2003.

El marquesado de Campo Real del que se trata fue creado por Carlos II en 1689 a favor de Luis Pérez de Valenzuela y Marrujo. Es su actual titular Juan Manuel Upton Ivison. De Luis Pérez de Valenzuela pasa el marquesado a Alvaro Diego de Zurita y Haro, bisnieto de una septima nieta de Mosen Diego de Valera Chirino que hereda las posesiones vinculadas en el Puerto de Santa María, Jerez de la Frontera, Alcalá la Real de los Valera Chirino y demas antepasados suyos y en Villares del Saz, Cuenca, de los Valera Chirino. Siendo
Historiador y moralista mosén Diego de Valera Chirino fue educado en la corte de Juan II. Fue doncel de Juan II, embajador en Inglaterra, corregidor de Segovía, alcaide del Puerto de Santa María, en donde vivió casado con doña María de Valencia. Funda y dota la capilla de Santa Ana en la iglesia mayor del Puerto de Santa María, Cádiz.
Que perteneciera a la familia Chirino lo prueba el estar grabadas las armas de dicha familia en la capilla de la iglesia mayor del Puerto de Santa María en unión de las que correspondían a los Valeras.

Se hace de Cuenca á mosén Diego de Valera, y así es de suponer por residir en ella con frecuencia y ser vecino de la ciudad, pero no hay prueba alguna de ello. El dato más probable para afirmarlo
se basa en que sus progenitores fueron naturales y vecinos de dicha ciudad.

En su Crónica Abreviada el mismo dice que la terminó en el Puerto de Santa María, en 1481, a los sesenta y nueve años de edad; nació en 1412.

A los quince años, y debido a la influencia que en la corte tenía su padre, entró á servir Diego de Valera como doncel de Juan II; tres años después pasó á servir con el mismo cargo al príncipe Enrique. Llevado Valera por su genio aventurero recorre tierras y países. Parte de Roa en 1437 hacia Francia y Alemania.

Si hay una familia representativa de la sociedad judeo conversa en Cuenca es la de los Valera y Chirino que cuentan entre sus miembros con el médico Alfonso Chirino, físico de Juan II, y padre de Mosen Diego de Valera; doncel de Juan II desde 1427, que llevo una vida típicamente caballeresca; escritor e historiador; autor de La Crónica Valeariana, sirvió al rey; luchó en la batalla de la Higueruela en 1431, y en la Toro en 1476, y viajó por toda Europa como embajador. Un hombre ya renacentista. Autor prolífico, no descuidó cuanto le exigía su condición de auténtico caballero al uso del tiempo e intervino intensamente en la vida política durante los reinados de Juan II y Enrique IV, alcanzando también a colaborar decisivamente con los Reyes Católicos durante los primeros años de gobierno de éstos, asi escribe La Chronica de España abreviada por mandado de la muy poderosa Señora doña Isabel Reyna de Castilla.
Nieto de Juan Fernández de Valera, "el Joven" regidor de Cuenca y criado de la casa de don Enrique de Villena, quien le dedicó algunos tratados, entre ellos su famosa Consolatoria. A un Juan Fernández de Valera armó caballero don Fernando "el de Antequera" en Setenil, el 17 de octubre de 1407.

Don Enrique de Villena nos dice que hizo la traducción castellana de Los trabajos de Hércules, en Septiembre de 1417, "á suplicación de Johan Ferrández de Valera, el mozo, su criado". Ambos personajes bien pueden ser uno mismo; pero el calificativo de "el mozo", nos indica que había otro Juan Fernández de Valera "el viejo". Mosén Diego fué nieto de "el mozo", hijo de su hija doña María de Valera. Otra hija de "el Viejo", Aldonza Fernández de Valera, casa con el contador de Juan II, Alonso Álvareez de Toledo, regidor de Cuenca en sucesión de su suegro. Juan Fernandez de Valera "el Viejo ", la mujer de "el Joven " y una hija de ambos así como otros parientes mueren en 1422 víctimas de la peste que asola Cuenca ese año.
Fue mosen Diego de Valera Chirino nieto de Pedro Armíndez, -Armíldez -, Chirino y su padre fue Alonso García Armíndez Chirino. Este vivió en Guadaiajara y casó en Cuenca con Maria de Valera, hija de Juan Fernández de Valera, regidor en Cuenca. Padres de Alonso García Chirino, del Consejo de Juan II; Juan Alonso Chirino, capellán mayor de Enrique IV, abad de Alcalá la Real y obispo de Segovia; de Fernán Alfonso García Chirino, "de Guadaiajara", fue regidor y guarda mayor de Cuenca, montero mayor de Enrique IV, casó con Isabel de Montana y Molina.
También se puede encontrar esta genealogía.
Pedro Alfonso Chirino de Guadalajara, natural de Cuenca en donde fue regidornoble y procurador de aquella ciudad en 1428. Fue físico de Enrique II y Juan II de Castilla, casando en Cuenca con doña María de Varela. Fueron hijos, Fernán Alfonso Chirino y Varela, que sigue y cuyo nieto se avecina en Úbeda casando con una hija de una tia del I duque de Alburquerque; Mosén Diego de Varela y Chirino, nacido en Cuenca, cronista de los Reyes Católicos, caballero del Toisón de Oro, alcaide del Puerto de Santa María, doncel de Juan II, embajador en Inglaterra y corregidor de Segovia. Casó con doña Maríade Valencia; el doctor Alonso García Chirino, nacido en Cuenca, capellán de Juan II, abad de Alcalá la Real y obispo de Segovia; Pero Almíndez Chirino, nacido en Cuenca.


Eran los Armíndez o Almíndez Chirino una familia hidalga de origen judío. Poseían una capilla familiar en el monasterio de San Francisco de Cuenca. Ello explica que el doctor Alonso Chirino, en su testamento, otorgado en la villa de Medinaceli el 12 de agosto de 1429, dejara encargado a su mujer y sus hijos que se le enterrase en dicho monasterio con las exequias de difuntos acostumbradas. Deja por sus testamentarios a su mujer Violante López y a sus hijos Fernán Alfonso, Juan Alonso y Alfonso García. No se nombra a éste en el testamento, puede que fuera menor de edad en la época en que su padre testaba, pues que tendría por entonces unos diez y siete años. Tampoco se menciona a su madre, María de Valera, lo cual prueba que Alonso Chirino había enviudado de ésta y casado nuevamente con Violante López, á quien encargaba, en unión de sus hijos mayores, el cumplimiento de sus últimas disposiciones.

Mosén Diego de Valera, que vive entre los años 1412 y 1497/98, era hijo de Alfonso Chirino, médico de Juan II, y de Violante López. Sirvió a este rey como su doncel desde 1427. Fue ayo de Álvaro de Zúñiga, y llevó una vida típicamente caballeresca; sirvió al rey y viajó por toda Europa, desempeñando distintas misiones al servicio de Carlos VIII de Francia y Alberto de Bohemia; fue además embajador de Castilla en Dinamarca, Inglaterra, Borgoña y Francia. Al volver a Castilla se puso del lado de los adversarios del Condestable Álvaro de Luna y ayudó a su caída. Murió siendo alcaide del castillo del duque de Medinaceli, en el Puerto de Santa María. Desde 1438 ó 1439 es mentor del futuro Enrique IV. Su preocupación por el origen de la nobleza da lugar a su obra Espejo de verdadera Nobleza, en la que defiende la nobleza de las buenas costumbres. El Tratado en defensa de virtuosas mujeres lo dedica a la reina Maria; esposa de Juan II. Como mentor ya de Enrique IV escribe la Exhortación de la paz, recordándole sus responsabilidades, el concepto de justicia y las virtudes que le corresponden. El breve Tratado de Providencia contra Fortuna, cuyo tema es el consuelo de los avatares políticos, lo dedicada al señor de Belmonte y I marqués de Villena. Sobre las dignidades y preeminencias de la nobleza trata su Ceremonial de príncipes y caballeros, también dedicado a Juan Pacheco Igualmente breve, el Breviloquio de virtudes para el Conde de Benavente, desarrolla la metáfora de la vida como navegación.

En 1469 estaba Valera en
Cuenca, y en el 72 ya estaba de Alcaide en el Puerto; en Febrero
de I47o le volvió el Rey á nombrar su Maestresala con 10.000
maravedís de quitación, dicíéndole que los recibiera como principio
de mercedes; esta le fué quizás concedida por haber escrito
y enviado a don Fernando el Doctrinal de Príncipes. Al rey Fernando dedica su Doctrinal de príncipes, manual de ética en nueve capítulos. Obra suya es también Preeminencias y cargos de los oficiales de armas. Ya de tiempo de los Reyes Católicos es su Doctrinal de príncipes y su Crónica abreviada de España o Crónica Valeriana, impresa en 1482. Es una historia del mundo hasta su época basada en cronicones anteriores en la que destaca la parte dedicada a Juan II como conocedor directo de los hechos, continuada en el Memorial de diversas hazañas y en la Crónica de los Reyes Católicos. Escribió una Genealogía de los reyes de Francia; donde demuestra su erudición así como en su obra Origen de Troya y Roma. Suyos son también Un Tratado de las armas para Alfonso V de Portugal en donde pone de manifiesto sus profundos conocimientos de heráldica. Completan su actividad literaria Veintitrés Epístolas con consejos dirigidos a los reyes. Se le atribuye una traducción del francés del Árbol de batallas de Honoré Bouvet, un Origen de la casa de Guzmán de 1447 y una perdida Crónica de la Casa de Zúñiga. En verso escribió una Letanía y unos Salmos penitenciales.
Como gran representante de los judíos dedicados a la medicina, prácticamente en sus manos, y al servicio de la Corona desde la edad media nos encontramos con el padre de Diego de Valera, que es como sabemos Alonso de Chirino muerto hacia el año 1430; su testamento es del año 1429. Precisamente desde principios de siglo XV la presencia de médicos judíos o ya conversos empezara a dificultarse en base a la Pragmática de Catalina de Lancaster como parte de las limitaciones que se empiezan a poner en la relación de los cristianos con judíos y conversos. Por lo que se puede decir que hasta mediados del siglo XV los judíos, antes de su expulsión, “eran los mejores artesanos, comerciantes y médicos con lo que su expulsión supondrá la crisis en todos estos campos de actividad. Tanto en Castilla como en Aragón, sobre mediados del siglo XV, los facultativos personales de ambos reyes eran hebreos. El de Enrique IV de Castilla, Jacobo Núñez; sucesor de Chirino, era además el rabino principal del reino. Esa dedicación a la Medicina se mantuvo en los cristianos nuevos tras las grandes conversiones que tuvieron lugar entre 1391 y 1492. De los judeoconversos de Mallorca dice Álvaro de Santamaría, “en cuanto a las profesiones liberales, eran casi monopolio suyo las de médicos y libreros”.
Alonso de Chirino fue un destacado converso en el campo de la medicina. Fue médico, curador mayor, de Juan II y del príncipe Enrique. Para Juan II compuso Menor daño de medicina. La primera parte de esta obra trata de la salud; de la alimentación y sus hábitos, y de las pasiones del alma. Una segunda parte está dedicada a las calenturas, a las enfermedades y a la cirugía. La tercera parte versa sobre las enfermedades cotidianas. Alonso de Chirino fue Caballero de la Orden de la Banda.
Mosen Diego de Valera tuvo tres hijos con doña María de Valencia, Carlos de Valera, de quien hacen mención la Crónica de don Juan II y las cartas de aquel, el cual fue uno de los capitanes de la Armada de los Reyes Católicos; doña Beatriz Puerto Carrero, casada con don Pedro Ortiz Manuel, hijo de don Pedro Manuel y de doña Ana Ortiz de Zúniga, y, finalmente, otra hija de donde vienen los descendientes del apellido Basurto,

Esta claro que Carlos, Charles, de Valera fue hijo de mosén Diego y de doña María de Valencia. No sucede lo mismo en lo que se refiere a las dos hijas al no encontrarlas mencionada en las genealogías del marqués de Campo Real. Si encontramos una nieta suya casada con Diego Pérez de Basurto.

Carlos de Valera, Charles de Valera, casó con doña Elvira Espínola. Padres de Fernando de Padilla que casó con doña Leonor López. Padres de dona Elvira de Padilla que casó con Diego Pérez Basurto. Padres de Bartolomé Basurto. Como veremos también fue padre de un hijo llamado como su abuelo.
Carlos se distingue notablemente en expediciones marítimas. Fue capitan de galeras realizando diversas incursiones por las costas africanas, siendo su padre dueño de una carabela. Tanto él como su padre por estas actividades y sus cargos en la corte adquieren una posición que les permite adquirir hacienda -casas, tieras, salinas-en el Puerto de Santa María. Es Charles alcalde de El Puerto de Santa María. Mosen Diego de Valera funda y dota la capilla de Santa Maria en la iglesia mayor del Puerto y establece en su hijo y en sus descendientes su patronazgoo. Con su hijo Diego es autorizado por el II duque de Medinaceli y II conde del Puerto en 1519 para labrar en su capilla de la iglesia mayor del Puerto, la capilla de Santa Ana.
Se levanta la iglesia mayor del Puerto en la parte alta de la ciudad, y su fábrica está documentada desde el año 1486, coincidiendo con la etapa de apogeo constructivo que se fomenta con el I duque de Medinaceli y I conde del Puerto, ya señores desde tiempos del I conde de medinaceli que casa con la señora del Puerto . Leonor de Guzmán, señora de Huelva y del gran Puerto de Santa María, fallecida hacia 1341, hija de Alonso Pérez de Guzmán "el Bueno", señor de Medina-Sidonia, adelantado mayor de Andalucía, alcaide y defensor de Tarifa frente a los moros, y de María Alfonso Coronel. Casada con Luis de la Cerda, nieto de Alfonso X "el Sabio ", hijo de Alfonso de la Cerda “el desheredado”,
nacido hacia 1270 y fallecido en 1334 en Piedrahita, rey titular de Castilla y León y apartado de la sucesión al trono por su tío Sancho IV "el Bravo". Son Luis de la Cerda y Leonor de Guzmán padres de Isabel de la Cerda que casa con Bernal de Foix "el Bastardo de Béarn", I conde de Medinaceli desde 1368.

Marqueses de Campo Real,

Luis Pérez de Valenzuela y Marrujo. Sigue su sobrino nieto por una hermana
Alvaro Diego de Zurita y Morla, marqués de Campo Real y señor de la villa de Villar del Saz en la primera mitad del siglo XVIII, casa con María de Auñón. Sigue su nieto,
Alvaro Zurita de Orellana. Muere a los pocos meses de ser dejado como heredero por su abuelo en testamento y pasa la sucesión a su hermano Antonio de Zurita. Sigue su hijo,
Manuel Francisco Zurita, casado con Mercedes Izquierdo. Sigue su hijo,
Fernando Zurita Izquierdo, casado en 1894 con Isabel Hidalgo Colom, natural de Sanlúcar de Barrameda, hija de Eduardo Hidalgo Verjano; y nieta de Pantaleón Hidalgo Bustillo, fundador de las bodegas de este nombre en dicha ciudad. Sigue su hija,
María de las Mercedes Zurita e Hidalgo, casada con Mariano Ivison y Sánchez-Romate. Sigue su hija,
Isabel Ivison y Zurita. Sigue su hijo,
Juan Manuel Upton Ivison, actual marqués de Campo Real desde 2005 por fallecimiento de su madre. Descendiente y heredero seis siglos después de Mosen Diego de Valera Chirino.
El 17 de septiembrede 1937 falleció en París doña María de las Mercedes de Zurita e Izquierdo,
condesa viuda de las Mirandas de Santa Cruz. Estaba viuda de don Pedro Díez y Pérez de
Muñoz, conde de las Mirandas de Santa Cruz, fallecido hace dos años. Hermanos, el marqués de Campo Real, Fernando de Zurita e Izquierdo, y don Álvaro de Zurita e Izquierdo.