viernes, 5 de febrero de 2010

San Pedro Palmiches, señorio de los Ribera y de los Infantado. El señorío de Villarejo de la Peñuela.

Sancho IV entrega en 1289 el despoblado de Palmiches para repoblarlo a su escribano de cámara Pedro Sanchez, así el nombre de San Pedro Palmiches. Sucesiones y ventas lo ponen en manos de Alfonso Martinez
Los Ribera, señores de Villarejo de la Peñuela, Cabrejas y Valmelero cuando la IV señora de Villarejo casa con el III señor de Montalbo, vienen de Alfonso Martinez, "de Ribera" por el linaje de la mujer de su hijo, "de Huete" por su oficio de alcaide del castillo de Huete con Fernando IV, y con su hijo y sucesor fue Alfonso Martinez montero mayor.
Era vecino de Huete e hijo de Miguel Martinez, en algunos textos se habla de un Alfonso Martinez, ya alcaide de Huete con Sancho IV.
Compra Alfonso Martinez la mitad de San Pedro Palmiches en 1346 a Alvar Díaz, vecino de Huete, y en 1370 la otra mitad a Sancho Ruíz de Vela, vecino de Huete. Es así I señor de San Pedro Palmiches y ya lo era desde 1328 de Anguix en las tieras de la alcarría del alfoz de Huete, de Villarejo de la Peñuela en las tierras del alfoz de la ciudad de Cuenca, en la serranía de Cabrejas y Valmelero y en las de Huete también señor de la Torre entre Montalbo, Valdejudíos y Fuente el Pez- despoblado de Palomares del Campo-, donde levanta iglesia en 1326. La Torre es vendido también en 1431 como San Pedro Palmiches al I señor de Cañete.
El despoblado de La Torre se localiza en el paraje de La Torrecilla cruzado por el río Jualón y a unos dos kilómetros al noreste del núcleo urbano desde aquí podemos acceder a su emplazamiento por el camino del Molinillo. Esta localización lo sitúa en las inmediaciones de la calzada de Cartagena a Sigüenza y junto a las vías que permitían la salida hacia el litoral del espejuelo obtenido en las minas localizadas en el cercano Torrejoncillo y en Valparaíso de Abajo. Sin olvidar en este sentido el importante emplazamiento del Cerro del Pulpón en Carrascosa dedicado a la fabricación de armas, utensilios de metal y a la acuñación de monedas. No se aprecian restos en superficie de posibles construcciones en tierras de este despoblado. A uno dos kilómetros al norte del emplazamiento de La Torre situamos el despoblado de Los Torrejones en tierras ya de Torrejoncillo del Rey.
También con el nombre de la Torre hubo un poblado en Moncalvillo, Huete, de los Montalbo. Desde comienzos del siglo XVIII los duques de Granada de Ega. Hermana de la XVIII marquesa de Villahermosa y tía del actual duque de Villahermosa fue la VIII duquesa de Granada de Ega, señora de Montalbo, El Hito, Villar de Cañas, La Torre, Valera de Arriba y Santa María del Campo.
Alfón Martínez de Ribera, "el de Huete", gobernaba la fortaleza en el año 1320 con el título de alcaide defendiéndola de las revueltas que tienen lugar durante la minoria de Alfonso XI, promovidas en las tierras de Cuenca por el infante don Juan Manuel. En 1328, el ya Alfonso XI quiso premiar los servicios de algunos vasallos, entre los que se contaba el alcaide del castillo de Huete, Alfonso Martínez Ribera, al cual hizo donación de la aldea y castillo de Anguix, entregándole además el señorío de Villarejo de la Peñuela.

Casa con Inés Fernández, que podia ser de los Sandoval, señores de La Ventosa desde 1341. Es su hijo Lope López de Ribera, II señor de los estados de Villarejo, que casa con su pariente Violante López de Ribera, de la Casa de los Adelantado de Andalucia que al correr de los siglos y ya en el XIX serán duques del Infantado, antes marqueses de Valmediano emparentados con los Villarejo al casar el titular de Valmediano con una hija del V señor de Villarejo, como vermos. En la Casa del Infantado ahora Villarejo, Cabrejas y Valmelero. En su casa de Cabrejas tienen los Infantado el escudo de la casa palacio de los Ribera en Villarejo y la portada de esta casa palacio es la del Museo de Arte Abstracto de Cuenca. Es Lope López también señor de Cabrejas y Valmelero. Fue alcaide de la fortaleza de Montalbo y así no puede extrañar que su nieta, IV señora de los estados de Villarejo de la Peñuela, case con el III señor de Montalbo. Participa Lope López de Ribera en 1385 en la batalla de Aljubarrota con 6 lanzas y un ballestero, donde muere. Violante, su viuda, recibe 3.000 maravedíes; 10 maravedíes por lanza y día y 7 por día por el ballestero.

Veremos al tratar de Anguix, cuya posesión se comparte con los Carrillo, se puede leer en algunos textos que pasa por boda del II señor de Villarejo con una Carrillo a esta familia.

Son los II señores de Villarejo de la Peñuela padres de tres hijos. Es el mayor y sucesor en el señorío Fernando de Ribera, nacido hacia 1385. El III señor de Villarejo casó con Elvira García de Jaraba y Albornoz, recordar este apellido como madre natural del Condestable en Cañete. Cambia Fernando de Ribera en 1431 la aldea de San Pedro Palmiches por las de Carcelén, Valdeganga y Montalegre, en tierra de Albacete, con don Diego de Hurtado de Mendoza, I señor de Cañete, del que era escudero; dato que avala razones para su boda con una Jaraba. Su primogénito y único varón muere y sigue su hija Violante, homoníma de su abuela, nacida en 1420 y muerta en 1502, IV señora de Villarejo, que casa con el III señor de Montalbo. Padres de Pedro Coello de Ribera, IV señor de Montalbo, el Hito y Villar de Cañas, casado con María- Guiomar- de Mendoza, padres de María de Mendoza Quiñones, casada con su primo segundo Diego de Toledo y Guzmán. Padres del IV señor de Cervera también en Cuenca. La Casa de Cervera- de apellido Álvarez de Toledo- y la de Montalbo habían emparentado cuando el I señor de Cervera casa con una hija del II señor de Montalbo.

Urraca Fernández de Albornoz, hija de Fernán Gómez de Albornoz- hermano del V señor de Albornoz y tío abuelo del padre del condestable Álvaro de Luna, casada con Sancho García de Járaba Járaba, señor de Fuentes Buenas, el Campillo y fortaleza de Enguidanos, padres de Diego García de Járaba, casado con Juana Rodríguez de Guermeces, hija de Rui Díaz de Guemeses y Elvira López, señora de Las Majadas y nieta de Fernán Martínez y Lope Martínez de la Torre –al que Juan II dio el privilegio y portazgo de Cuenca. Fueron padres de Elvira García de Járaba y Albornoz

En 1481 los III señores de Montalbo instituyen dos mayorazgos, el de Montalbo para su primogénito Pedro y el de Villarejo para su segundo hijo, Fernando, nacido hacía 1445.

Don Hernando de Ribera es el V señor
. Una de sus hijas, Ana de Ribera, casa con Fernando Gómez de Herrera, marqués de Valmediano, en el siglo XIX duques del Infantado. En tiempos del VII señor, casado con Luisa Zapata de los señores de Barajas, se construye el palacio de Villarejo, junto a la iglesia parroquial, casa señorial levantada aprovechando la antigua. Muere el VII señor en 1580.
Es su hijo el VIII señor de Villarejo. Nace en el palacio y fue bautizado en la iglesia parroquial a 28 de diciembre de 1572. Tenía por tanto ocho años al heredar los estados de su padre. Casó en 1607 con su prima en primer y segundo grado Constanza de Sandoval y Coello, X señora de La Ventosa, señora de Carcelen y Valdeganga. Están estos dos lugares en La Ventosa por haber casado los Plazuela, que las compran al I señor de Cañete, con una Coello y una Plazuela Coello con el IX señor de La Ventosa padre de Constanza. Por una ejecutoria del rey Felipe III, de 1 de mayo de 1617, alcanzarán Pedro y Constanza el título de condes de La Ventosa.

El VII conde de La Ventosa y XIV señor de Villarejo, Cabrejas y Valmelero, muere sin dejar descendencia y se inicia un pleito por la propiedad de los mayorazgos. Las dos casas, unidas en los Coello y Sandoval, se separan. En 1712 se concedía el estado y título de La Ventosa a don Alonso Jacinto de Sandoval y Blasco de Orozco, descendiente de Juan de Sandoval, que fue hermano de Gutierre de Sandoval el abuelo de la primera condesa. De esta rama descienden los condes actuales.

El señorío del Villarejo de la Peñuela pasó a don José Enríquez de Guzmán, señor de las  Olmedillas en Guadalajara, sexto nieto de los VI señores. Casó con Teresa Rengifo. Su hija y sucesora, Ramona Enríquez, casa con Tomás Rosales. En 1755 tienen una hija, María Concepción Rosales, última señora del Villarejo, Cabrejas, Valmelero y en Guadalaajara de las  Olmedillas, pues no tuvo hijos de sus dos matrimonios. Pasa el mayorazgo de La Peñuela en 1832 a Andrés Avelino de Arteaga, marqués de Valmediano, que descendiente de una hija de Fernando de Ribera, V señor de Villarejo de la Peñuela.


Anguix se convirtió en jurisdicción señorial cuando Alfonso XI donó la villa a Alfonso Martínez de Huete, su montero mayor y alcaide de la fortaleza de Huete, Alfonso Martínez recibió en 1328 en merced la villa " por juro de heredad, con todos sus términos, pechos, derechos y fonsaderas, salvo de moneda forera, que quando acaesciere, de siete en siete años, que tengo por bien que me la den a mí".
Los reyes reconocen los señoríos a los descendientes de Alfonso Martinez, el propio Alfonso XI a Alfonso Martínez un año después; Enrique II a Lope López, hijo de Alfonso Martínez, en 1371; Enrique III a Alfonso López, hijo de Lope López, en 1401; Juan II a los herederos de Alfonso López en 1409. Pedro I se los retiró por su apoyo a Enrique II y este monarca se los devuelve a su hijo Lope, excepto Anguix, casado con Violante López de Rivera.
Alfonso Martínez recibe también en 1328 el señorío de Villarejo de la Peñuela y Cabrejas y desde 1347 será señor de una parte de San Pedro Palmiches, que completa con el total en 1370. Desde 1326 era señor de La Torre, en tierras de Palomares del Campo.
De la casa de Alfonso Martínez de Huete serán los señores de Montalbo y los sucesivos señores de Villarejo de La Peñuela cuyo octavo titular será conde consorte de La Ventosa a inicios del siglo XVII. A la muerte del octavo conde sin sucesión se separa de La Ventosa el señorío de Villarejo de La Peñuela recayendo el Señorío en 1832 en el duque del Infantado, descendiente de una hija del V señor de Villarejo de La Peñuela y en cuyos descendientes recae el ducado al acabar sin sucesión la línea principal, y en cuyo Casa continua a título de honor los títulos y posesiones de la Peñuela.

La mitad de Anguix y el lugar y casa fuerte de Cervera con sus pechos, derechos y mero y mixto imperio estaba en 1438 en manos de los hijos de Pedro Carrillo “el Viejo”, vecino de Huete, tambien señor de Castillejo en Saelices, Torre del Monje e igualmente de Cervera en la tierra del alfoz de la ciudad de Cuenca. Después vemos parte de Anguix en manos del contador de Juan II Alfonso Álvarez de Toledo, su hijo compraría Cervera, que se acaba de citar, en el año 1459 a don Juan López de Barrientos, obispo de Cuenca y Ávila. El Obispo la había comprado ese mismo año al camarero mayor don Alonso de Cárdenas que la hereda del también camarero mayor don García López, su padre. Cervera costó 400.000 maravedíes "horros de alcabala"-libres de pechar el pago de alcabalas-.
Precisamente el I señor de Cervera casa con una nieta de Pedro de Carrillo, hija del II señor de Montalbo.
En 1464, toma Anguix para sí Enrique IV, posiblemente por compra, y en 1474 lo entrega a su camarero mayor, Lope Vázquez de Acuña casado con Teresa Carrillo de Albornoz, padres del I duque de Huete, cuyo hijo lo vendió, en 1484, al primer conde de Tendilla.
Pedro Carrillo, hijo de Alfón Ruiz Carrillo, amparado en una carta de la reina, Catalina de Lancaster, por la que le donaba Anguix con su justicia —fechada en Toledo a 15 de abril de 1398—, expuso ante el concejo de Huete que "bien sabía éste cómo el lugar de Anguix había pertenecido a su abuelo Alfonso Martínez y ahora era parte de él, y por cuanto estaba alongado de la dicha villa e apartado de su tierra, sus moradores no podían acudir a pleitos ni juicios, sino con muy grant trabajo e grant peligro dellos, por quanto es allende del río Tajo e del río Guadiela. Tras esta argumentación, solicitó por merced la justicia del dicho lugar, con el mero mixto imperio". El concejo de Huete acepta para que no se despueble por mengua de justicia, ya que la villa no obtenía perjuicio alguno. A lo largo del siglo XV, Juan Carrillo y su hermano Luis fueron los señores del castillo. Sus hijos, Juan Carrillo y su hermano Luis fueron señores del castillo y su hermana Maria fue la segunda mujer de Pedro Coello; II señor de Montalbo. No pasa a los Carrillo por boda de Lope López con una Carrillo.

En 1454 reivindicaba su derecho Fernando Gómez de la Muela, vecino de Huete, en nombre de doña Elvira García de Jaraba, mujer del honrado caballero Fernando de Ribera, III señor de Villarejo de la Peñuela, nieto de Alfonso Martínez de Huete.
En 1479 se firmó un convenio entre el protonotario don Alfonso Carrillo y su hermano Lope Vázquez de Acuña, I duque de Huete, por los debates que pudieran surgir a raíz de la herencia de sus padres. Por este convenio don Alfonso se quedaba con la casa y la fortaleza de Castillejo, mientras para Lope serían las casas de Castil de Acuña, Anguix, Viana y Azañón. El arzobispo de Toledo, Alfonso Carrillo, "como su sobrino Lope de Acuña le había hecho muchos, buenos y leales servicios, y por el debdo y amor que le sabía, y por le facer bien y merced, le donaba la fortaleza y villa de Viana con toda su tierra y jurisdicción. También le traspasó el derecho sobre Azañón por tener mujer y herederos legítimos que conservaran el linaje".
En el año 1482, el protonotario Alfonso Carrillo recibió como merced de su padre Lope Vázquez de Acuña la fortaleza de Anguix con sus términos, jurisdicción, pertrechos y rentas, para que la venda o lo que
quiera para su ida a Roma. “Yo, el protonotario Alfonso Carrillo de Acuña, hijo de Lope Vázquez de Acuña, en cuyo mayorazgo se concertó que yo oviera la fortaleza de Anguix y la heredad de Villaconejos, como vos, mi hermano Lope de Acuña, tenéis esposa lexítima e hijos lexítimos que puedan conservar el linaje y honra del dicho Lope Vázquez, nuestro padre, traspaso el derecho sobre Azañón, que fue de nuestro abuelo Lope Vázquez de Acuña, que tiene su padre mientras viva”. El I duque de Huete dará permiso a su hijo para la venta de Anguix; como muchas de sus posesiones, a un pariente de la familia Mendoza como es el conde de Tendilla en 1484.
Anguix se reconquista entre los años 1085-1117. El primitivo castillo se levantó hacia 1136 sobre otro de origen árabe. En este año Anguix pasó por donación de Alfonso VII al caballero toledano Martín Ordóñez, que poseyó amplias propiedades en la parte baja de La Alcarria durante la Edad Media. Su viuda, Sancha Martinez, entregó la fortaleza en 1174 a la orden militar de Calatrava, encomienda de Zorita, que ya comenzaba su asentamiento también en estas tierras. En el siglo XIV, Anguix retorna a la Corona. Alfonso XI lo da a su montero, Alfonso Martínez de Ribera.
En los condes de Tendilla está hasta 1847 cuando compra el territorio entero y la fortaleza Don Justo Hernández, vecino de Brihuega. Durante la batalla de Villaviciosa en la querra de la Independencia perdió algunos de sus elementos. Luego pasó a ser propiedad de los De Eusebio, familia mondejana. Se vuelve a vender a inversores extranjeros que pretenden crear un parque temático y cinegético en la zona. Anguix es un pueblo anexionado a Sayatón. Podemos llegar por la N-320 dirección Sacedón, una vez en este municipio, hay que tomar el desvío hacia Sayatón, por la CM-2009. Anguix está antes de llegar a Sayatón. Tambien desde Mondejar, hacia Sayatón y Anguix.
El castillo de Anguix se alza sobre un cerro de cierta altura, cercano al río Tajo y al denominado Mar de Castilla, en plena Alcarria. Algo alejado de la localidad de Anguix, en el término municipal de Sayatón, provincia de Guadalajara; lindando con la vecina Cuenca.