domingo, 13 de junio de 2010

Fotos de Madrid. Tomadas de la coleccion de la página Fotos con Historia.

Calle de la Montera. Al fondo, a la izquierda la iglesia de San Luis Obispo.
Madrid y el río Manzanares desde la Fuente de la Teja. El mercado de la Fuente de Teja, situado en el centro de la Colonia del Manzanares en el Barrio de Casa de Campo y en pleno funcionamiento en la actualidad,
La Equitativa. Calle Alcala, esquina con la calle Sevilla.
Calle Sevilla y Plaza de Canalejas.
Iglesia de las Calatravas en la calle Alcalá.

Tarjetas Postales de la Casa Hauser y Menet. Fotografos suizos que dejaron en sus fototipias una historia gráfica de Madrid.

Plaza del Carmén. 1935. La Iglesia del Carmén se quemó en este mismo año. Junto a ella se localizaba un Mercado.
Plaza de Santa Ana, 1920. Vista del Hotel Victoria.
Las Vistillas. 1885.
San Cayetano. Calle de Embajadores. 1922.

Palacio Real. 1920/1930. Calle Bailén. En los años 30 se derribaron las caballerizas reales, construidas por el arquitecto italiano Francesco Sabatini, para trazar en su lugar los jardines de Sabatini.


El Gobierno de la República ordenó la incautación de diferentes bienes del Patrimonio Real, entre ellos éste, cediéndolo al Ayuntamiento de Madrid para poder levantar un parque público. El proyecto fue adjudicado a Fernando Mercadal tras resultar ganador en el concurso convocado. En 1972 se reformaron los jardines, construyéndose las escaleras monumentales.

Entrada a los jardines del Campo del Moro por la Cuesta de San Vicente.

Cafés y tertulias en la Puerta del Sol.

El Café de Madrid, en la calle Alcalá, en la acera de los impares, según se salía de Sol, donde germinó la generación del 98;

La Horchatería Candela, también en esta calle, lugar de paso cuando se salía del café Madrid;

El Nuevo Café de Levante en la acera izquierda de la calle del Arenal, según se entra por Sol. Café de melómanos donde se daban las más importantes tertulias literarias y artísticas.

Café de la Montaña. Esquina de la calle Alcalá con la Puerta del Sol. En lo que fue el hospital de Buen Suceso. Ahora delante se ha colocado la Estatua del Oso y el Madroño.


Café Oriental en la manzana entre las calles de Carmen y Preciados en la Puerta del Sol. Ocupó esta manzana la primera inclusa de Madrid. Ocupa el Café la esquina con la calle Preciados. Situado en los bajos del Gran Hotel Denia ParK.
1892. La calle de Alcalá. Fotografía de Hauser y Menet. Al fondo vemos la Puerta de Alcalá. Ya está construdio el Banco de España, el palacio de Linares y la Cibeles ocupa su lugar actual. Es intersante contrastar las edificaciones de la acera de la derecha con las que muesta la actual. Los marqueses de Linares se mudaron al edificio en 1884, aunque las obras no terminarían por completo hasta 1900.

Glorieta de Bilbao.

Estación de metro de Progreso, delante del edidficio y cine Progreso, ahora Teatro Nuevo Apolo.

El antiguo Teatro Apolo, del que se hablará más, financiado por el banquero Gargollo, fue construido entre 1871 y 1873 por los arquitectos franceses P. Chanderlot y F. Festau. Estuvo situado en la calle Alcalá, sobre el solar del antiguo convento de San Hermenegildo, y junto a la iglesia de San José, desamortizado en 1836 y derribado en 1870.

Inaugurado el 23 de marzo de 1873 por la compañía del actor Manuel Catalina, el Apolo fue uno de los teatros más emblemáticos del Madrid de la Restauración, quedando en la memoria histórica de la ciudad como la -catedral del género chico- pues en él se estrenaron algunas de las más conocidas zarzuelas, como La verbena de la Paloma (1894), La Revoltosa (1898), o Doña Francisquita (1923).

El Apolo, fue cerrado el 30 de junio de 1929, tras ser comprado por el Banco de Vizcaya, quien posteriormente lo derribó para construir su sede en Madrid.
Plaza de Tirso de Molina , año 1933. El edificio del fondo de color blanco es el Edificio Progreso que daba hasta 1933 nombre a la Plaza. La plaza de Tirso de Molina se ubica hoy en el antiguo emplazamiento del convento de la Merced, derribado en 1840. Se llamó primero Plaza del Progreso, y no fue hasta 1920 cuando se construyó la estación de metro El Progreso.

Atocha, 1929.
Estación de Atocha.
Calle y Glorieta de Atocha. Hotel Nacional. En el paseo del Prado con vuelta a la calle de Atocha. Levantado entre 1921 y1923.

Obras de López Otero en Madrid son:

- Proyecto y construcción de la Casa de Torán y Harguindey en la calle de Álvarez y Baena (1913-1915).

- Proyecto y construcción de la Casa de Ejercicios Espirituales de la Compañía de Jesús en la plaza del Duque de Pastrana (1917-1919).

- Proyecto y construcción de los desaparecidos Almacenes Rodríguez de la Gran Vía, 19 (1917-1921).

- Proyecto y construcción del Hotel Gran Vía, en la Gran Vía, 25 (1919-1925), junto a su más estrecho colaborador Miguel de los Santos.

- Proyecto y construcción del Hotel Nacional en el paseo del Prado con vuelta a la calle de Atocha (1921-1923).

- Proyecto y construcción del edificio de la Unión y el Fénix Español en la calle de Alcalá, 23 (1928-1930), junto a Miguel de los Santos.

- Proyecto y construcción del Arco del Triunfo de la plaza de Moncloa (1949-1956), junto a Pascual Bravo.

Otras obras son el Colegio de Nuestra Señora del Recuerdo, la Iglesia de Santo Tomás de Aquino, los Viaductos del Aire y de los Quince Ojos y varios edificios de viviendas en Recoletos. Fuera de Madrid cabe destacar el Monumento a las Cortes de 1812 en la plaza de España de la ciudad de Cádiz (1912-1919), junto al escultor Aniceto Marinas; y el desaparecido Hotel Cristina de Sevilla (1925-1929), realizado junto a Ricardo Magdalena Gallifa.

Natural de Valladolid, se licenció en la Escuela de Arquitectura de Madrid en 1910, y completó su formación en Viena pensionado por el Estado. En 1912 obtuvo, junto a José Yarmoz Larrosa, la Medalla de Primera Clase de la Exposición Nacional de Bellas Artes por su Proyecto de Exposición Universal de Madrid, realizado dos años antes. Este sería el comienzo de una brillante trayectoria profesional que fue evolucionando desde los postulados academicistas, historicistas, nacionalistas y regionalistas de finales del siglo XIX, hacia las vanguardias modernas del funcionalismo norteamericano y del eclecticismo secesionista de la arquitectura vienesa de la década de 1920.

En 1913, con tan sólo 28 años obtuvo la Cátedra de Proyectos de Conjuntos, en 1923 fue nombrado director de la Escuela de Arquitectura de Madrid -cargo que ocuparía hasta 1955-; en 1915 obtuvo el Premio Ayuntamiento de Madrid por la construcción de la desaparecida Casa de Miguel Blay (1913-1915); en 1917 repitió galardón con su edificio de viviendas Juan Cisneros (1913-1916), en la calle de Fortuny con vuelta a Jenner, y obtuvo la Medalla de Segunda Clase de la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1924. También obtuvo el reconocimiento del mundo académico con su ingreso en las Reales Academias de Bellas Artes de San Fernando (1926) y de la Historia (1929) por su labor conservacionista y sus estudios sobre la historia de la enseñanza de la arquitectura.

A partir de 1928 López Otero se ocuparía principalmente de la planificación y dirección de las obras de la Ciudad Universitaria, su obra más importante -en la imagen-. Pocos años después, con el advenimiento de la Segunda República fue relevado de la dirección técnica por el arquitecto Sánchez Arcas. Acabada la Guerra Civil (1936-1939), y junto a Pedro Muguruza Otaño, volvió a hacerse cargo de las obras de las Ciudad Universitaria, que hubo que reconstruir prácticamente en su totalidad y en la que fue introduciendo un estilo de inspiración nacional, fundamentado en la idea de un Madrid Imperial que hundía sus raíces en las construcciones herrerianas de la España de Felipe II.

Convento e iglesia de Monserrat en la calle de San Bernardo.
Calle Mayor y fachada del ayuntamiento de Madrid, 1910.
Antiguo acueducto y calle de Segovia. Año 1900.
Iglesia de San José, Antes el convento de San Hermenegildo. Se ve la casa que hace esquina a la calle Peligros.
Teatro Apolo. A la izquierda la iglesia de San José. En un principio, la programación del Teatro sólo sería de comedia hablada, lo que en la época se conocía como "teatro en verso", por ello el primer nombre que tuvo fue Teatro Moratín. En 1905, y por disposición gubernativa, el ministro de la Gobernación don Juan de la Cierva, promulgó una orden prohibiendo que las representaciones teatrales terminaran más allá de las 00:30 horas. Las localidades eran muy caras: desde 0'75 cts. a 2'75 ptas. y estaba muy retirado. Todo lo que estaba más allá de la calle Sevilla era lejísimos.
Café de Fornos. Situado en la esquina derecha, frente a la iglesia de San José, de la calle Alcalá con Peligros, fue fundado por un sirviente del marqués de Salamanca, José Fornos. Frecuentado por políticos, literatos y artistas cerró sus puertas en 1908. Junto a la iglesia de San José estaba el teatro Apolo, luego Nuevo Apolo en la Plaza del Progreso. Su inauguración fue todo un acontecimiento. Decorado con pinturas, tapices y magníficas alfombras; llamaban la atención su cómodos y espaciosos divanes de color rojo, que pronto fue el símbolo del Café. Sus reservados, situados en el entresuelo, fueron testigos de muchos encuentros galantes y también de algún que otro pistoletazo de marido ultrajado. Famosa fue su cocina, con su exquisito cordero y lenguado al horno y sus postres. Los parroquianos del Café Fornos abandonaban los divanes rojos y los reservados dirigiéndose a la célebre Cuarta de Apolo. Después de ésta, ya nacida la madrugada, vuelta al café para degustar la cena de 2 ptas. y distribuirse por las muchas tertulias políticas, teatrales, literarias, mundanas y galantes, que de todo había en aquel nocturno y divertido Madrid.
La Cúpula de esta iglesia ha desaparecido, asi como la casa adosada en la esquina con la calle Peligros. En el otro costado estaba el Café de Fornos, luego la sede de lo que fue el Banco de Vizcaya. También en la calle Peligros el convento de las monjas de Vallecas en la manzna que ocupó el Café de Fornos.

Mercado de la Cebada. 1895.
Mercado de La Cebada, 1947.
Hospital de La Latina. Fines del siglo XIX. Fachada principal en la calle Toledo, esquina con la Plazuela e la Cebada.

El edificio fue demolido en 1904 para ampliar el ancho de la calle Toledo y la portada se recuperó, presidiendo desde los años sesenta la entrada a la Escuela Superior de Arquitectura de La Universidad Politécnica de Madrid. Como vemos es una portada tipícamente renacentista, que recuerda en Madrid a la de la casa de los Luzón y a la de los Cisneros en la Plaza de la Villa.

Fue fundadoen 1493 por Doña Beatriz Galindo, “la Latina"y por Francisco Ramírez, su marido; si bien Mesonero Romanos fecha la fundación en 1512. Estuvo dedicado el convento a la Concepción Francisca y destinado a estas religiosas, en el edificio que dejaron las monjas Jerónimas cuando se trasladaron a un nuevo convento. Lo más notable del convento fueron su portada y la escalera, de estilo gótico flamígero, obra del maestro Hazan.

1950. Esperando el coche de línea en la Cava Baja. Posadas de la Cava Baja de San Francisco.
Palacio Xifré, 1890. Paseo del Prado. Subida en 2009. Situado frente al Museo del Prado, haciendo esquina a la calle Lope de Vega, se trata de uno de los ejemplos más representativos de los magníficos palacios construidos por la nueva nobleza financiera de la segunda mitad del siglo XIX.

Fue construido en 1865 por el arquitecto José Contreras como residencia del financiero José Xifré, quien llegaría a ennoblecerse al desposarse con María Chacón y Silva, hija del marqués de Isasi.

El palacio de Xifré fue uno de los edificios privados más hermosos que ha tenido la ciudad. Todos los detalles -desde la verja de cerramiento, la fachada, y hasta las habitaciones interiores- imitaban de una manera perfecta aunque muy costosa la época dorada de la arquitectura árabe.

A lo largo de su historia ha tenido otros usos y huéspedes: sede de la Embajada de México y residencia del duque del Infantado.

Inexplicablemente fue derribado a principios de la década de 1950 para construir sobre su solar la Casa Sindical, actual ministerio de Sanidad y Consumo.

Calle de Alcalá, 1893. En su confluencia con la Gran Vía , antes de iniciarse la Gran Vía. En la Esquina se situaria el edificio Metrópolis, 1907-1910. Al fondo en la calle Alcalá, acera de la derecha, la cúpula de la iglesia de Las Calatravas. En primer plano la iglesia de San José. A su lado, a la derecha se situaria el teatro Apolo y a su izquierda en el edificio que sobresale en altura tendria su piso de calle ocupado por el Café de Fornos.
Plaza del Callao, 1910. Antes del tradazo de la Gran Vía
Gran Vía. 1916.

Plaza de Toros de la Fuente del Berro.
En las proximidades de las calles de Alcalá, Lagasca, Claudio Coello, Conde de Aranda y Colmuela, hubo una plaza de toros desde 1749 hasta 1874 llamada “La Plaza de toros de la Puerta de Alcalá”. En 1873 el ayuntamiento decidió construir una nueva plaza más moderna y grande en la Fuente del Berro, donde hoy está el Palacio de los Deportes. Fue proyectada por los arquitectos Rodríguez Ayuso y Álvarez Capra, que construyeron una plaza de estilo mudéjar y aforo para 15.000 espectadores. En 1934 fue demolida y sustituida por la actual de Las Ventas. En esta foto, Plaza de Toros de Goya, de La Fuente del Berro, 1875. Ahora Plaza de Felipe II y Palacio de Deportes de la Comunidad de Madrid.
La Cúpula del fondo en la acera de la derecha corresponde a la iglesia de Las Calatravas.

La Plaza de Cibeles en 1857. Subida en 2008. La fuente de Cibeles, mira al palacio de Alcañices, lugar que ocupa ahora el Banco de España. Está la Fuente paralela al palacio de Buenavista. Se situaría donde termina el Paseo de Recoletos.
Puerta del Sol, hacia 1850. Podemos ver la calle Mayor, con lo que sería actualmente la localización de la pastelería La Mallorquina, a la derecha ahora la entrada a la calle Arenal ocupada por una casa, ahora desparecida. A la izquierda la actual sede de la Comunidad de Madrid y antigua Casa de Postas. Subida en 2009, bajo el título Puerta del Sol.

Puerta del Sol, 1862. Mirando hacia la calle de Alcalá y la Carrera de San Jerónimo.

Puerta del Sol, 1904.
Puetrta del Sol, 1909.
Construcción de la Casa de Correos entre 1766 y 1728.
La Puerta del Sol en 1862.

Tras la conversión de la Casa de Correos en sede del Ministerio de Gobernación en 1847, se decide derribar algunas casas de la zona para realzar el edificio y darle seguridad. El resultado sería la creación de una gran plaza.

En aplicación de las leyes desamortizadoras de Mendizabal, se derriban, entre otros, los conventos de
San Felipe y Nuestra Señora de la Victoria allí ubicados. Entre 1857 y 1862, Lucio del Valle, Juan Rivera y José Morer llevan a cabo la re forma de la plaza, dándole su fisonomía actual. Para ello mantienen la alineación de la Casa de Correos en uno de los lados y construyen edificios de viviendas con fachadas uniformes definiendo un espacio de forma semicircular.



Nevada en la Puerta del Sol. Principios del siglo XX. Originalmente cargada por Liborio C. Porset. (ARCHIVO RAGEL).

El archivo parcialmente inédito del fotógrafo de prensa Diego González Ragel se expone en el Museo de la Ciudad.

Nacido en Jerez de la Frontera en 1893, Ragel trabajó como fotógrafo en Madrid durante 35 años y su firma apareció en las principales publicaciones de la época: Mundo Gráfico, Heraldo Deportivo, La Esfera, ABC y Blanco y Negro, así como varias extranjeras.

"Ragel. Reporter fotógrafo" es la primera exposición que se realiza con los fondos de su archivo, inédito en su práctica totalidad.

La colección está compuesta por más de un millar de fotografías (clichés de cristal, acetatos y negativos) y ha sido conservada y catalogada por Carlos González Ximénez, nieto del fotógrafo.

Fue fotógrafo titular del Banco de España desde 1941 hasta su muerte, en 1951.

Al margen de su actividad profesional, Ragel hizo muchas fotografías de Madrid, vinculadas a su vida cotidiana, en las que refleja sus paseos habituales, sus barrios predilectos, los alrededores de su domicilio o de su puesto de trabajo.

Asimismo, el jerezano mantuvo una estrecha relación con la familia Sorolla, en especial con el único hijo varón del pintor, también llamado Joaquín, al que retrató en numerosas ocasiones.