martes, 28 de febrero de 2012

Grillo, Lomelín, Piquinoti, Spinola.


Domingo Grillo y Ambrosio Lomelín. 

Banqueros italianos que firman un contrato con el rey de España para introducir esclavos negros en sus dominios americanos en 1663. Entre sus actividades también estaba el arriendo de los Corrales de Comedias, tal es el caso de Romualdo Grillo.



Banqueros genoveses como Grillo, Piquinoti, Lomelín, fundaron compañías mixtas en asociación con banqueros de origen judeo-converso portugués,
algunas de mucha importancia en la segunda mitad del siglo XVII
sin que influyera en sus actividades financieras con la Monarquía la Crisis de 1640. 



La familia Lomelín procedía de Milán, y venía encargándose del beneficio
de lanas desde 1630. Algunos de sus antepasados
residieron en la Corte durante períodos de dos o tres años desde
1560.


La familia Grillo es de origen genovés, estaba afincada en Amberes desde
1571. A principios del siglo XVII los miembros de esta familia estaban
asentados tanto en la Península como en Génova.

Ambas familias tuvieron tratos de préstamos con la Administración de Hacienda de Castilla.



Como condición principal se los impuso  por la Corona la obligación de que los genoveses ejecutarían la fábrica de galeones por vía de asiento. Los diez bajeles concertados se fabricarían en Vizcaya y Guipúzcoa, destinándose seis a la Armada de la Carrera de Indias y cuatro a la del Océano. Su actividad como asentistas se remonta a los años 1650.

Grillo y Lomelín jamás pisaron territorio vasco, delegando sus funciones en artífices como el maestro Martín de Azconobieta y los Almirantes Castaños y Juan Domingo de Echeverri, nombrados superintendentes.

Irregularidades en los pagos y en el seguimiento de las medidas retrasaron la construcción de las naves, cuatro solamente, para la Carrera.

En 1665 se contruyó un galeón nombrado Nuestra Señora del Rosario y Santo Domingo, y al año siguiente su gemelo San Vicente Ferrer. Eran sus asentistas Domingo Grillo y Ambrosio Lomelín. El Rosario terminó su construcción en abril de 1665 y estuvo listo para navegar en el mes de noviembre.

No era la primera vez que la firma Grillo-Lomelín asumía negocios de fábricas de navíos. Lo hizo anteriormente en Holanda y América.

De modo oficial la Corona había permitido la actuación de los mercaderes genoveses como  intermediarios para el suministro de esclavos.   Concierta  con dos comerciantes genoveses, Domingo Grillo y Ambrosio Lomelín,  un asiento para introducir esclavos en la América espafiola a partir de fuentes distintas de las portuguesas, que no podían ser otras que las posesiones antillanas de Inglaterra y, sobre todo, de Holanda, Curasao". 
Holanda pasa dominar el abastecimiento indirecto de esclavos a través del asiento de Grillo y Lomelin, que estuvo en vigor entre 1663 y 1673.

assiento aivstado con el Conseio de las Indias, sobre la instruction de 24,500 Negros, en el discurso de siete años, empeçando desde Março de 1663 . . . pagando de derechos à su Magestad en las Indias 100. pesos por cada Negro, con diferentes calidades, y condiciones


Contra ellos  se siguen diversos autos por haber faltado a algunas condiciones del asiento de negros que estuvo a su cargo.

Hay asientos de  introducción de negros esclavos en América por Juan Rodríguez Cautiño y Gonzalo Báez Cautiño, hermanos, por Domingo Grillo y Ambrosio Lomelín. Entre  1615 y 1666.

Hay Autos entre el padre fray Juan de Castro, dominico, y Domingo Grillo y Ambrosio Lomelín sobre el pago de 1.335.408 maravedíes que este padre les pedía entre 1665 y 1670.


En el año 1662 se hace un nuevo contrato con los genoveses Domingo Grillo y Ambrosio Lomelin para los Puertos de Cartagena, Portobelo y Veracruz que también incluiría el de Buenos Aires en caso de abrirse, pero en que en todo caso "ningún bajel así de los del permiso ordinario de aquel Puerto como de otro cualquiera no puedan llevar negros y si lo hicieran los tengan por perdidos como se ha de excusar con los que llevaren Negros á los demás Puertos de las Indias."

No se hablaba ya de cabezas de negros, piezas se empleaba desde 1662 en el asiento de Grillo-Lomelín, explicándose minuciosamente que las piezas de Indias eran negros de siete cuartas de altura como mínimo, que no fuesen ciegos, tuertos o tuviesen otros defectos. Los bajos y defectuosos eran computados por una parte variable de ella, de acuerdo al defecto.




Uno de los más importante Factores del Rey fue Andrea Piquinoti. Se incorporó a los negocios de la Corte en 1641 tras la muerte de su hermano Francisco María.

Bartolomé  Spinola, de la familia Spinola con bastantes presencia de sus miembros  en las finanzas castellanas desde el siglo XVI,  fue el primero y más poderoso Factor General del  reinado de Felipe IV durante diecisiete años, entre 1627 y 1644. Para esas operaciones contó con su principal aliado en Genova, la compañía de su hermano, Juan Lucas y Gregorio Spinola.

Bartolomé Spinola intervino en el mercado nacional de azúcar y en la exportación de lana.

Bartolomé Spinola se casó con María de Benavides, pero no logró tener descendencia.

Bartolomé Spinola inició su actividad con la Corona después de varios años ejerciendo como banquero en operaciones de gestión patrimonial y comercial, siguiendo una trayectoria similar a la de Francisco María Piquinoti.

La actividad de la familia Piquinoti como asentistas de la Corona se remonta a 1596. 

Andrea Piquinoti sustituyó a su hermano Francisco María en 1641, dejando
su compañía de Amberes y haciéndose cargo de los negocios de la de Madrid.
Al final de la década se convirtió en Factor General del rey y miembro del Consejo de Hacienda.

En 1650 era el segundo factor de la Corona, aventajándole, aunque por poco tiempo. Domingo Centurión. A partir de 1651 será el principal factor. En 1653 sustituyó a todos los factores italianos que desde 1650 negociaban a su lado. 

Otros factores italianos que desarrollaron su actividad durante algunos años de esta etapa fueron Domingo Centurión, Juan Jerónimo Palavesín. José Strata, los Spinola y los Balbi. Eran todos ellos nombres conocidos que comenzaron a negociar incluso con Carlos V y Felipe II.



Privilegio a Benito Galindo Piquinoti, conde de Villa Leal, de la jurisdicción, señorío y vasallaje de la villa de Carrascosilla, partido de Huete (Cuenca), a la que se le cambia el nombre por el de Villa Leal.

JUANA DE ZIAÑO Y LOYOLA.
Casó con:
JOSÉ MANUEL JOAQUÍN GALINDO PIQUINOTTI Y SADA, II Conde de Villaleal 18-I-1680, Regidor de Murcia 1703-10; hijo de Benito Galindo Piquinotti, nacido en Madrid, I Conde de Villaleal 26-II-1675, Caballero la Orden de Alcántara.  Padres de:
1.- Juan Francisco Galindo Piquinotti, III Conde de Villaleal, Regidor de Murcia 1736, fallecido en 1784. S/s.
2.- Josefa Mª Galindo Piquinotti, IV Condesa de Villaleal. Casó con Nicolás de Grimau, Gobernador Político y Militar de Cartagena.
3.- Luisa Piquinotti y Ziaño, sigue la línea.

  LUISA PIQUINOTTI Y ZIAÑO.
Nacida en Murcia. Casó el 27-I-1734 en Cartagena (Sta María L.10-F.372v) con:
EUSTAQUIO ROCAMORA Y RUIZ DE BENITIVE, viudo de María Torres y Reinoso, vecina de Murcia, s/s; testó en 1738 en Orihuela, fallecido el 23-X-1752 en Murcia (Sta María); hijo de Alonso Rocamora y Molíns Thomás y Rocamora, nacido en Orihuela, Regidor Perpetuo de Murcia, Caballero de Calatrava, y de Inés Ruiz de Benitive y Rocamora.  Padres de:


 EUSTAQUIA ROCAMORA Y PIQUINOTTI.
Nacida el 3-XI-1735 en Orihuela. Casó el 28-V-1751 en Murcia con:
ANTONIO CARRASCO DE OCA Y CASTRO, nacido el 8-I-1726 en Murcia. Señor de Pozo Rubio; hijo de Fernando Carrasco de Oca y Gaytán, nacido en Albacete, y de Sebastiana de Castro y Cobas Bernal, nacida en Villanueva de los Infantes. Padres de: 
FERNANDO CARRASCO Y ROCAMORA.
Nacido el 30-V-1754 en Albacete, fallecido el 19-VI-1807 allí. V Conde de Villaleal, Señor de Pozo Rubio y de Molíns, &c, Caballero de la Orden de Carlos III 1790, Maestrante de Valencia, Alférez Mayor de Albacete; testó el 6-VI-1807 allí. Casó el 4-X-1777 en La Roda con:
Mª JOAQUINA DE ARCE Y LARA, nacida el 18-VIII-1760 en La Roda; hija de José Joaquín de Arce y Valdés y de Isabel de Lara y Parreño. Padres de:


 Mª FRANCISCA DE PAULA CARRASCO Y ARCE.
Nacida el 4-IV-1782 en Albacete. VI Condesa de Villaleal, Señora de Pozo Rubio, de Molíns, de Carrascosilla, de Huetor y de Vuznegra, Dama de la Orden de Mª Luisa. Testó el 10-VIII-1833 en Murcia ante Ramón Gayá y Ansaldo (Prt.4524-F.276). Casó el 22-IX-1799 en San Juan de Albacete con:
LUIS DE FRANCIA ROCA DE TOGORES Y VALCÁRCEL, II Conde de Pinohermoso con G. de 1ª C. 20-X-1819, Vizconde de Casagrande, XI Señor de las Cañadas y Baronías de Riudoms, de La Daya-Vieja, del Barranco y de Benejúzar, Maestrante de Valencia; (levantó y mantuvo a su costa tropas en la guerra de la Independencia) Coronel del Regimiento de Cazadores de Orihuela, Brigadier Jefe de Estado Mayor, Gobernador y Comandante General de Alicante; testó el 2-VI-1828 allí. Padres de:
1.- María de las Angustias Roca de Togores y Carrasco, nacida en 1800 en Murcia. Casó con Antonio Pasqual de Riquelme y Pasqual del Pobil, VIII Marqués de Beniel y V de Peñacerrada. C/s.
2.- Juan Nepomuceno Roca de Togores y Carrasco, nacido en 1801 en Murcia, bautizado el 13-XII en San Miguel; fallecido el 25-III-1883 en Madrid. VII Conde de Villaleal, III de Pinohermoso, Maestrante de Valencia, Caballero de Montesa y del Toisón de Oro, Gentilhombre de Cámara y Mayordomo Mayor de S. M., Senador del Reino. Casó el 9-X-1838 en Valencia con Inés Sanz de Vallés y Monserrat, Marquesa de Mascarell de San Juan, Dama de S.M. la Reina y de la Banda de Maria Luisa; viuda de Joaquín León y Frías; hija de Pedro Ramón Sanz de Vallés y Batuar y de Mercedes Monserrat y Xadenach; S/s. Con Bárbara Pallarés (viuda) fueron padres naturales de:

A.- José Manuel Roca de Togores y Pallarés, nacido en 1838 en Orihuela, fallecido niño.
B.- N. Roca de Togores y Pallarés, nacido en Albacete, fallecido antes de 1883 allí. Soltero.
3.- Joaquín Roca de Togores y Carrasco, sigue la línea.

4.- Mariano Roca de Togores y Carrasco, nacido en 1812 en Albacete. I Marqués de Molíns. Casó en 1ªnp con Mª Teresa Roca de Togores y Alburquerque. En 2ªnp casó con Mª del Carmen de Aguirre Solarte y Alcíbar. C/s.


JOAQUÍN ROCA DE TOGORES Y CARRASCO. Nacido en 1804 en Alicante, bautizado el 19-VIII en Santa María; fallecido el 21-VI-1854 en La Habana, Cuba. Diputado a Cortes por Murcia 1848, y por Alicante, Maestrante de Valencia, Caballero de la Orden de Santiago 1849, Coronel de Caballería, Intendente General de Cuba. Casó el 5-X-1831 en Ginebra con:
MARÍA ANA CORRADINI Y FLAMEO, nacida el 14-II-1807 en Trieste. Padres de:
1.- Enriqueta Roca de Togores y Corradini, sigue la línea.
El ducado de Pinohermoso, se creó por elevación del condado, que con la misma denominación, había creado Carlos IV, el 27 de junio de 1790, para Juan Nepomuceno Roca de Togores y Scorcia, XIII barón de Riudoms. Grandes de España.

Enriqueta María Roca de Togores y Corradini, I duquesa de Pinohermoso, era hija de Joaquín Roca de Togores y Carrasco, (hermano del III conde de Pinohermoso, VII conde de Villaleal, quién al morir éste sin descendientes en sus hijo transmitió los derechos a su sobrina Enriqueta), y de María Anna Corradini Flameo.

Su denominación hace referencia a la Dehesa de Pinohermoso, en Orihuela, (Alicante).


Enriqueta María Roca de Togores y Corradini (N.1842), I duquesa de Pinohermoso, IV condesa de Pinohermoso, VIII condesa de Villaleal. Casó con Pablo Pérez-Seoane y Marín, II conde de Velle, hijo de Manuel Pérez-Seoane y Rivero, I conde de Velle, y de Josefa Marín y San Martín. 

Le sucedió su hijo Manuel Pérez-Seoane y Roca de Togores (1866-1934), II duque de Pinohermoso, IX conde de Villaleal, III conde de Velle, Gentilhombre Grande de España con ejercicio y servidumbre del Rey Alfonso XIII. Casó con Carolina Cullen y Montgomery. 

Le sucedió su hijo Carlos Pérez-Seoane y Cullen (1896-1984), III duque de Pinohermoso, X conde de Villaleal, IV conde de Velle. Famoso rejoneador en la década de los cincuenta. Casó con su prima hermana, María del Carmen Fernández Villaverde y Roca de Togores, hija de Raimundo Fernández Villaverde y García Rivero y de Ángela Roca de Togores y Aguirre-Solarte, I marquesa de Pozo Rubio. 

Le sucedió su nieto Carlos Pérez-Seoane y Álvarez de Toledo (1956-1996), IV duque de Pinohermoso, XI conde de Villaleal, VI conde de Velle ( el V conde de Velle fue su padre, que no llegó a heredar los otros títulos de la Casa). Casó con Gloria de Zunzunegui y Ruano. Le sucedió la hermana de su padre, su tía carnal:
Margarita Pérez-Seoane y Fernández Villaverde (1928-2009), V duquesa de Pinohermoso, XII condesa de Villaleal. Casó con Javier de Barrera y Ducassi. 

Le sucedió su hijo Alfonso María de Barrera y Pérez de Seoane, VI duque de Pinohermoso y desde 2010 conde de Villaleal al fallecimiento de su madre.


La financiación de los gastos de la Corona era el asunto del Factor.


La figura del Factor General del rey, surgida durante el reinado de Felipe II. Alcanzó su verdadero esplendor  en el siglo XVII,  cuando otros hombres de negocios empezaron a ser nombrados  no ya asentistas, sino factores. 

Las funciones de los factores dentro de las provisiones de dinero  no fueron nunca perfiladas con precisión. Cada  u no jugó el papel que le permitió su propia capacidad y las circunstancias de una Real Hacienda en "crisis" permanente. 

El término «factor» empezó a ser usado en el mundo mercantil para  designar al gerente o encargado de la gestión de un establecimiento comercial. Su uso se generalizó en el ámbito del comercio de mercancías, pero poco a poco se fue aplicando también a la gestión e intermediación financiera. 

La idea de contar con un Factor General de su Majestad en la Real Hacienda fue de Felipe II. 

La iniciativa nació en 1556 y estuvo enmarcada en lo que fue su gran intento por reorganizar la Hacienda castellana. 

Se trataba de introducir los métodos propios del ámbito mercantil privado en la gestión financiera de la Monarquía, involucrando en ello a quienes mejor dominaban estas materias como eran los comerciantes y hombres de negocios. 

El objetivo era mejorar la gestión de la Real Hacienda. Se trataba de centralizar, unificar y ordenar la administración y conseguir así un mejor aprovechamiento de los fondos disponibles, que eran siempre escasos. 

Felipe II decidió establecer un sistema de factorías para  atender los negocios de su Hacienda, visto el buen resultado que un cargo con similares funciones estaba  dando en Francia, Inglaterra y Portugal. La falta de una red propia de correspondientes en las principales plazas europeas le obligaba a tener que recurrir, en condiciones de inferioridad, a los hombres de negocios extranjeros,  aceptando sus condiciones con independencia delo costosas que fuesen. A través de sus redes y contactos los banqueros extranjeros estaban en condiciones de suministrar fondos donde fuese preciso y en la moneda exigida. 

Felipe II quería disponer de un sistema similar propio que le permitiese gestionar sus fondos en el extranjero, sin estar obligado a tener que recurrir siempre a unos incómodos y exigentes intermediarios. De esta forma se constituyó un sistema de factores compuesto por personas expertas y de confianza, situadas en cada uno de los principales centros financieros de la Corona: Castilla, Flandes y Genova. 

El nombramiento de los Factores Generales recayó en hombres de negocios 
con experiencia en cuestiones financieras y, al mismo tiempo, con un reconocido prestigio entre sus iguales. Su primer Factor General en Castilla, Fernán López del Campo, era un conocido negociante burgalés establecido 
en Amberes.

Se les dotó de poderes extraordinarios, como la disposición de todas las rentas libres de la Real Hacienda, y en el caso del Factor General de Castilla, incluso de los metales preciosos americanos. También recibieron autorización para obtener fondos vendiendo juros y tomar dinero a cambio, sin establecerles unos límites previos, tanto en las ferias de Castilla  como en el extranjero. Se encargaron de negociar asientos, provisiones y asumieron la compra de manufacturas para la provisión de los ejércitos, una  de las funciones que hasta entonces estaban en manos  de los asentistas 
de provisiones. La única limitación que se les impuso fue la de actuar 
siempre en presencia de una especie de interventor, el «contador de la 
Factoría General», encargado  de velar por la seguridad  de los fondos públicos que los factores administraban. 

Como funcionarios reales que eran, los Factores Generales del siglo XVI
recibían un salario a cargo de las arcas reales. Su cuantía, 3.500 ducados 
al año, era generosa comparada con la retribución de otros cargos públicos, 
equiparable a la de los principales Contadores del rey.


En torno a 1610 aparece en Madrid un grupo de banqueros genoveses que
poco a poco ocuparon el centro de las finanzas castellanas y que acabaron sustituyendoa sus propios compatriotas. Este nuevo grupo controló hasta la décadade 1640 la negociación del crédito de la Monarquía española y, especialmente,la exportación de metales preciosos. Los más destacados fueron Octavio Centurión, Carlos Strata, Juan Lucas Palavesín, Lelio Imbrea, Nicolo y Antonio Balbi,Francisco María Piquinoti, Bartolomé Spinola y Vicencio Squarzafigo.

Entre 1600 y 1640 destacó especialmente una generación de banqueros genoveses. Ninguno de ellos acabó en la bancarrota, a pesar de que muchos sufrieron dos suspensiones de pagos decretadas por el Consejo de Hacienda, en 1607 y 1627. El crédito y la reputación de la mayoría de estas compañías no sólo resistieron los momentos de crisis, sino que con los años, crecieron y se consolidaron.