martes, 9 de octubre de 2012

Aranda de Duero. Burgos. Capital de la Ribera


Las bodegas subterráneas de Aranda de Duero constituyen una red de 7 kilometros de túneles excavados entre los siglos XII y XVIII, que se encuentran en el casco histórico.

En la actualidad existen unas 135 bodegas, hallándose ubicadas en un rectángulo de 800x380 metros, sin llegar a ocuparlo en su totalidad. Estos túneles cuentan con una profundidad media que oscila entre 9 y 12 metros e inicialmente fueron destinados a la conservación de los vinos elaborados a partir de la Edad Media. Durante todo el año mantienen un nivel de humedad constante y una temperatura comprendida entre 11ºC y 13ºC.

Aunque anualmente se realizan reparaciones puntuales, durante los últimos años se ha planteado la posibilidad de una recuperación total de las bodegas en varias ocasiones. En 2005 se intentó una colaboración con Hungría que facilitaría el acceso a fondos de la UE para las bodegas. Y en 2009 reuniones con el director de Turespaña para un plan de dinamización turística.

Actualmente, ya ha sido solicitado que el entramado de las bodegas subterráneas de Aranda sean consideradas como Bien de Interés Cultural (BIC) por la dirección de Patrimonio de la Junta de Castilla y León.

En Roa está la sede del Consejo Regulador de Ribera del Duero. 

En todos los pueblos de la Ribera podemos ver y visitar su red de bodegas.