martes, 30 de octubre de 2012

Palacio de los Castejones. Ágreda


A finales del siglo XVI don Diego González de Castejón y Vinuesa, 

regidor de Soria y Ágreda, 

deseaba edificar un palacio digno de albergar a reyes y nobles a su 

paso por la Villa.



El marquesado de Velamazzán es un título nobiliario español creado el 4 de julio de 1675 por el rey Carlos II a favor de Martín Pedro González de Castejón Belvís e Ibáñez, Regidor Perpétuo de Soria.

Su denominación hace referencia al municipio de Velamazán, (Soria).

Fue feudo del marqués de Velamazán, de la familia de los potentados González de Castejón, ganaderos trashumantes. En la villa se conserva, en relativo buen estado, el palacio de la noble familia construido a final del siglo XVII, y muestra todavía su fachada principal balconada y un gran escudo con las armas de la familia.

Martín Pedro de Castejón Belvís e Ibáñez (1663-1736) I marqués de Velamazán, V marqués de Gramosa, IX marqués de Lanzarote, vizconde de las Vegas de Matute.

Para edificar este palacio herreriano de grandes proporciones, 

hubo que salvar el fuerte desnivel que provocaba un pequeño 

barranco natural, 

el cual separaba el barrio morisco del resto de la población.





El Palacio de los Castejones se encuentra situado dentro del recinto declarado conjunto histórico-artístico de la villa de Ágreda, en el barrio de San Miguel, ocupando una posición limítrofe entre el recinto moro y el cristiano, y adosado a la muralla que servía de separación entre los dos barrios. 

Desde 1809, con la muerte de su propietario del jardín, el V marqués de Velamazán, todo el conjunto sufre una etapa de abandono en la que el palacio pasará a ser escuela, juzgado, cárcel, viviendas para la Guardia Civil, etc., hasta que en 1883 el Ayuntamiento se convierte en el propietario absoluto del palacio y los jardines. 


El jardín, antes cuidado, iría desdibujándose, adulterándose hasta convertirse en la huerta que hasta hace poco existió en él y que el Ayuntamiento de Ágreda decide restaurar en mayo de 2001.