miércoles, 17 de octubre de 2012

Pedro I, rey de Castilla


Quiero agradecer  a don Alejandro Torres Villamor las siguientes precisiones sobre algunas informaciones que se recogen en la entrada “Las amantes de Pedro I, rey de Castilla”
1.- Aunque creo que se trata de un fallo de redacción cuando dice:

“Convive con Maria de Padilla, 1335-1361, a pesar de su casamiento con
Blanca. Fue, según parece, su verdadero amor desde que la conoce en
1352 en Sahagún. Un año después, en Cortes celebradas en Sevilla, …”
da a entender que la Cortes de Sevilla se celebraron en el año 1353,
cuando en realidad fue en 1362, es decir, un año después del
fallecimiento de doña María de Padilla.

2.- El toledano Juan de Padilla, destacado personaje de la Guerra de

Comunidades, es del mismo linaje de los Padilla, si bien no es
descendiente directo de doña María, sino de otra rama distinta.

3.- Pedro Ruiz Carrillo era caballero de la Orden de la Banda, fundada

por Alfonso XI, no “caballero del Pendón”.

4.- La batalla del Salado fue en el año 1340, no en 1341.


5.- Doña Juana de Castro, en ningún momento se resistió al matrimonio

con Pedro I, si bien exigió la certeza de la nulidad o invalidez del
celebrado con doña Blanca de Borbón. Algo que manifestaron los obispos
de Ávila y de Salamanca. Estuvieron en ello dos caballeros Men
Rodríguez de Sanabria (por el rey don Pedro) y Enrique Enríquez, tío
de doña Juana de Castro, quien negoció la dote por ella. Según varios
autores, entre ellos Sitges (La mujeres del rey don Pedro,
Madrid-1910) son de la opinión de que ese matrimonio fue buscado por
la propia doña Juana de Castro y era parte de una conspiración en
contra del rey de Castilla para entregar su corona al infante don
Pedro de Portugal y encabezada por don Juan Alfonso de Alburquerque.
Otra cosa es que este matrimonio con doña Juana de Castro, fuera nulo,
toda vez que el grado de parentesco que unía a don Pedro con doña
Juana de Castro, exigiera la dispensa papal, algo que el Pontífice ni
dio, ni tenía intención de dar.

6.- No está documentado ni probado que el rey don Pedro tuviera

descendencia con doña Juana de Castro. Casi todos los autores dan por
desconocida a la madre de Juan de Castilla.

7.- Este Juan de Castilla no está nombrado heredero por el rey don

Pedro en su testamento. El hecho de que figure en el mismo se debe a
la manipulación y falsificación del testamento de origen desconocida y
se cree que el nombre que figuraba y que fue sobre raspado del
documento original era el de Fernando, el hijo que don Pedro tuvo con
doña Maria González de Hinestrosa.  (Documento original en el convento
de Santo Domingo el Antiguo de Toledo). Algunos autores apuntan a don
Diego de Castilla, deán de Toledo y benefactor del citado convento,
como autor de la falsificación en la pretensión de demostrar su
ascendencia real y alejar la sospecha de su descendencia de
judeoconversos.

8.- Doña Juana de Castro era hija de don Pedro Fernández de Castro “el

de la Guerra” y de doña Isabel Ponce de León, su mujer al igual que
don Fernando de Castro. En tanto que doña Inés de Castro fue habida
fuera del matrimonio ( bastarda)  del mismo  don Pedro Fernández de
Castro con doña Aldonza Suárez de Valladares, al igual que don Álvar
Pérez de Castro. Por lo tanto la relación entre ambas era de “medio
hermanas” (o hermanastra) algo imortente de destacar y distinguir para
la época a que se refiere.
Por cierto, doña Juana no era señora de Dueñas, este señorío estaba
incluido en la dota por el fracasado matrimonio, dote que don Pedro I
no llego nunca a hacer efectivo. Aunque doña Juana se hizo llamar
“reina de Castilla”.

9.- Diego de Castilla, hijo de Pedro I y de doña Isabel de Sandoval,

no murió dos años después que su hermano Sancho, Éste murió de niño
(de 7 u 8 años) tal y como se muestra sus restos momificados que se
conservan en el convento de Santo Domingo el Real de Toledo y que he
visto personalmente. En tanto que Diego permaneció preso en Curiel
durante 55 años, existiendo abundante correspondencia con su
hermanastra, doña Maria de Castilla (o de Ayala) priora que fue del
convento de Santo Domingo el Real de Toledo donde fueron trasladados
sus restos el 28 de diciembre de 1448, probablemente por mandato de
doña Catalina de Castilla, su hija, que por entonces era priora del
convento citado. Efectivamente,  Diego de Castilla tuvo descendencia
con doña Isabel de Salazar:
– Doña Maria de Castilla, señora de Mandayona y Miedes, casada con
Gómez Carrillo de Acuña, señor de Jadraque, hermano del Alonso
Carrillo, Arzobispo de Toledo.
– Pedro de Castilla, casado con Beatriz de Fonseca, hermana del
Arzobispo de Sevilla, don Alonso de Fonseca.
– Doña Isabel de Castilla, casado con Gonzalo de Guzmán, señor de Torija.

10.- Doña Teresa de Ayala no era hermana ni de don Pero López de

Ayala, el cronista y canciller de Castilla, ni de doña Aldonza de
Ayala, esposa de Pedro González d Mendoza,
“el de Aljubarrota”, ni de doña Leonor de Ayala, casada con Fernán
Alvarez de Toledo. Doña Teresa era sobrina de todos ellos, hija de don
Diego Gómez de Toledo y de doña Inés de Ayala, ésta sí hermana de don
Pero López,  doña Aldonza y doña Leonor de Ayala.

11.- Del mismo modo, el cronista y canciller Pero López de Ayala, no

es hijo de doña Leonor de Guzmán, es su marido. La madre del canciller
fue doña Elvira Álvarez de Cevallos, esposa de don Fernán Pérez de
Ayala.  Bien es cierto que el canciller y doña Leonor de Guzmán
tuvieron un hijo al que llamaron por el mismo nombre “Pero Lopez de
Ayala”. Este es uno de los grandes contratiempos de las genealogías
medievales: la repetición de nombres.

12.- Montiel no era de los campos de Calatrava, sino de la Orden de

Santiago, a la que pertenecía el castillo de la Estrella.

13.- Doña Blanca de Borbón (1339-1361), no era hermana gemela de la

reina consorte de Francia, doña Juana de Borbón (1338-1378),, esposa
de Carlos V de Francia, ya que doña Blanca era un año menor que su
hermana doña Juana.

14.- He de citar la confusa redacción del segundo párrafo en su parte

final, en negrita. Lo más destacable es que dice: “Muere Blanca en
1361, según algunos envenenada por su esposoo por la propia María de
Padilla”. Respecto a esto, lo que no es cierto es que se haya dicho
que fue envenenada por doña Maria de Padilla, algo que está fuera de
lugar y de toda sospecha. No hay autor que haya señalado tal cosa.  Lo
segundo es que según la tradición, doña Blanca fue estrangulada con un
velo por el ballestero Juan Perez Rebolledo. Sin embargo, hoy día todo
esto está en duda y se apunta por varios autores que doña Blanca
falleció de muerte natural, victima de alguna enfermedad pulmonar
(algo frecuente en los fríos y húmedos castillos medievales).

15.- Después de decir: “Fernán Díaz Carrillo, I señor de Santa Eufemia

en Córdoba, casa con María García. Padres de Pedro Ruíz Carrillo,…”
añade que: “ Casó Fernán con Urraca Lasso de la Vega, …”  suponiendo
que se trata de un error de redacción, al igual que el resto de este
párrafo que ofrece confusión en cuanto se refiere a doña María García
Carrillo y su relación con los Hinestrosa.

16.- Por último, en cuanto al palacio de Torrijos se refiere hay que

señalar que ni don Pedro ni doña María de Padilla vivieron en él, tan
solo se alojaron en sus viajes y las estancias fueron cortas y
esporádicas en los viajes que efectuaba el rey desde Sevilla hacia
Castilla para evitar el pasar por la conflictiva ciudad de Toledo al
igual que hacía en otras ocasiones de parar en Villa Real (hoy Ciudad
Real) cuando se dirigía a la frontera con Aragón. El palacio de
Torrijos no fue nunca residencia permanente del monarca, aunque,
repito, se alojó en él varias veces.

 
De nuevo agradecer a don Alejandro su interés por el Blog y por mejorarlo con sus aportaciones.