miércoles, 4 de febrero de 2015

Constanza y Violante de Aragón

Las princesas medievales casaban muy jóvenes y pocas veces por amor. Estaban educadas en el orgullo de su clase y su linaje. La iglesia lo permitía ya desde los 12 años. La boda suponía el abandono del Hogar y la posibilidad de un peligroso parto  y la muerte. El matrimonio era un recurso de la política de engrandecimiento de los Linajes para tratados de paz, intereses políticos o herencias,

De su segunda esposa, Violante de Hungría, tuvo Jaime I el Conquistador de Aragón a

Violante de Aragón (1236-1301), mujer de Alfonso X el Sabio.

Constanza de Aragón (1238-1275), esposa del infante castellano Manuel, hermano de Alfonso X el Sabio.

Pedro (futuro Pedro III de Aragón), que le sucedió en los reinos de Aragón, Valencia y en los condados catalanes.

Jaime (futuro Jaime II de Mallorca), que heredó el reino de Mallorca, que comprendía las islas Baleares —Mallorca, Menorca (todavía bajo el poder de un soberano musulmán aunque tributaria desde 1231), Ibiza y Formentera—, los condados del Rosellón y la Cerdaña y los territorios que el Conquistador conservaba en Occitania  como eran el señorío de Montpellier, el vizcondado de Carlades, en Auvernia, y la baronía de Omelades, contigua a Montpellier.

Fernando III el Santo de Castilla es padre de

Alfonso X de Castilla (1221-1284), rey de Castilla y de León, tras la muerte de su padre Fernando III. Contrajo matrimonio con Violante de Aragón.

Manuel de Castilla (1234-1283), señor de Villena, Escalona, Peñafiel, Elche, Santa Olalla, Agreda, Roa, Cuéllar, Chinchilla, Aspe y Beas. Padre de don Juan Manuel en su segundo martrimonio.

Enrique de Castilla el Senador (1230-1303). Después de su estancia en Túnez, fue nombrado Senador de Roma por el papa Clemente IV. El infante Enrique contrajo matrimonio en 1299 con Juana Núñez de Lara, hija de Juan Núñez I de Lara, señor de la Casa de Lara, y hermana de Juan Núñez II de Lara, quien heredó el señorío paterno. El infante Enrique contaba sesenta y nueve años de edad cuando contrajo matrimonio con Juana Núñez de Lara y no hubo descendencia fruto de éste matrimonio.

Por don Juan Manuel, hijo de la segunda mujer del infante Manuel-casado primero con Constanza de Aragón- y sobrino de Alfonso X el Sabio y del infante Enrique, sabemos que la bella Constanza amaba al infante Enrique, hijo de Femando III el Santo y hermano de Alfonso X el Sabio. Era su hermana la poco agraciada Violante.

Doña Saurina de Bedes era ama de otra infanta doña Constanza, ésta hija de Jaime II y sobrina de Constanza y Violante, y que se desposaría con don Juan Manuel.

Doña Constanza de Aragón, hija de Jaime II de Aragón, nació en 1300 con tan sólo tres años se firmó su acuerdo matrimonial con don Juan Manuel -dieciocho años mayor que ella- donde se estipulaba que don Juan Manuel reconocía a Jaime II como rey de Murcia, se comprometía a ayudar a su futuro suegro contra sus enemigos y entregaba como fianza otros castillos de su propiedad: Salvatierra en Villena, y el de Sax. A cambio, recibía del padre de la novia una dote de cinco mil marcos de plata y la devolución de algunas posesiones perdidas por don Juan. Para asegurar el cumplimiento de los acuerdos tomados, al cumplir los 6 años la futura novia se trasladó a vivir al castillo de La Atalaya, acompañada de su aya Doña Saurina de Bedes y del Alcaide de la fortaleza. La estancia de doña Constanza en Villena se prolongó hasta que alcanzó la edad núbil que las leyes establecían en 12 años y se pudo formalizar el matrimonio, después de conseguir la necesaria dispensa papal que pasara por alto el parentesco de los contrayentes. A los 16 años tuvo a su primera hija, doña Constanza Manuel “la de los tristes destinos”, un apelativo nada gratuito puesto que se casó con nueve años para ser repudiada con tan solo once y encerrada en Toro. Doña Constanza murió a los veintisiete años, tuberculosa, después de tener cuatro hijos de los que tan sólo sobrevivieron dos.

Constanza Manuel de Villena (Castillo de Garcimuñoz 1316- Santarém 13-11-1345) fue reina consorte de Castilla y esposa del infante luego rey Pedro I de Portugal. Hija del infante Don Juan Manuel, Príncipe de Villena y de la infanta Constanza de Aragón, que a su vez fue hija del rey de Aragón Jaime II. Con tan sólo nueve años, su padre la desposó con su primo segundo el rey Alfonso XI de Castilla que a la sazón contaba catorce años y acababa de alcanzar la mayoría de edad. El matrimonio de Constanza y Alfonso fue ratificado por las cortes de Valladolid (28-11-1325), pero dada la minoría de edad de Constanza el matrimonio no llegó a consumarse, aunque Constanza pasó a titularse reina de Castilla y utilizó este título en sus cartas a su abuelo el rey Jaime II de Aragón.

En 1327 fue repudiada, al estar interesado Alfonso XI en el matrimonio con la infanta María, hija del rey de Portugal, Alfonso IV a fin de estrechar lazos con este reino. Posteriormente quedó recluida en el castillo de Toro bajo el cuidado de su aya Teresa.

Don Juan Manuel reclamó su hija al rey Alfonso XI y éste se negó a entregársela, por lo que Don Juan Manuel le declaró la guerra a Alfonso XI en sucesivas ocasiones hasta que éste se la devolvió en 1328 después de firmar la paz. Don Juan Manuel la promete en 1331 al heredero de Portugal, el infantePedro, futuro Pedro I de Portugal. Dado que Constanza está cercada en Castillo de Garcimuñoz, Pedro se casa con ella por poderes en Castillo de Garcimuñoz (28-3-1336). Posteriormente, una vez que obtiene el permiso del rey Alfonso para viajar a Portugal, se casa en Lisboa el 24 de agosto de 1339. En su séquito iba la noble gallega Inés de Castro de la que se enamoraría don Pedro y con la que se casaría en secreto a la muerte de Constanza. Constanza tuvo tres hijos con el infante Pedro: Luís, que nació en 1340 y que solo viviría 8 días; María, (1342-1367) que se casaría con el infante Fernando de Aragón, marqués de Tortosa e hijo del rey Alfonso IV de Aragón; y Fernando (1345-1383), que sería el futuro rey Fernando I de Portugal. Pocos días después del nacimiento de este su tercer hijo, el 13 de noviembre de 1345, Constanza murió de puerperio en Santarem. Se enterró en el convento de San Francisco de dicha ciudad portuguesa.

Doña Saurina le cuenta a don Juan Manuel que la infanta Violante envidiaba y mal quería a su hermana Constanza por ser una mujer de gran belleza, mientras ella poseía un físico poco agradable. Los padres que lo notaban la rehuían y cuando casó con el rey de Castilla, Alfonso el Sabio, la madre observando aquel odio hacia su hermana y temiendo por la vida de su hija Constanza, antes de morir hizo prometer a su espeso Jaime I que no la casaría, sino con un rey en la esperanza de alejarla de ese modo de Castilla. Así, Violante de Aragón casa con el rey de Castilla Alfonso X el Sabio que es quince años más joven que su mujer.

Constanza conoce al infante Enrique, que no es Rey, y comienzan un apasionado romance. Violante, enterada de ello y envidiosa de su hermana, se interpuso en su camino y va a Aragón para impedir este amor, y así tomando a sus hijos Fernando y Berenguela acudió a visitar a su padre en Calatayud, extrañado Jaime I por su presencia inquirió los motivos de la ida, le manifestó la hija, puesto que su marido y ella iban a perder un reino que prefería hallarse en su casa que en tierra extraña, ya que al desear que don Enrique ocupara el reino de Niebla, significaba que se lo habían desposeído a su esposo Alfonso X. Le aclaró Jaime I que por el juramento hecho a su madre debía casar a doña Constanza con un rey. Tuvo entonces Violante la ocurrencia que reconquistado el reino de Murcia se lo diera Jaime I al infante Manuel, Hermano del infante Enrique y de Alfonso X el Sabio y con tal condición desposarlo a su vez con la infanta Constanza, y don Alfonso su marido y ella su mujer guardarían su honra. Avínose a este razonamiento el monarca aragonés y partió en dirección a Soria a entrevistarse allí con Alfonso X y ambos concertaron la boda entre el infante don Manuel y la infanta doña Constanza.

Jaime I acudiría a cercar Murcia, que como es sabido, se le rendiría en febrero de 1266. En el curso de tales acontecimientos iba también a efectuarse la boda del infante don Manuel con doña Constanza. No sería una jubilosa celebración según recoge don Juan Manuel, en la iglesia donde tenía lugar el enlace, la rodearon cien monteros de don Manuel con los venablos preparados, por si aparecía algún enviado de don Enrique para interrumpir la ceremonia y asegurar que la infanta ya se hallaba desposada.

El infante casó en dos ocasiones. En 1260 contrajo matrimonio en la ciudad de Calatayud con Constanza de Aragón, hija de Jaime el Conquistador, rey de Aragón, naciendo dos hijos de este matrimonio:

Constanza Manuel quien falleció en la infancia.

Alfonso Manuel (1260-1275); futuro heredero de las posesiones de su padre, falleció cuando acompañaba a su tío Alfonso el Sabio a su viaje a Europa para el fecho del imperio. Fue sepultado junto a sus padres en el Monasterio de Uclés.

Violante Manuel (1265-1314); II señora de Elche, Elda, Novelda y Medellín y de la mitad de Peñafiel. Contrajo matrimonio en 1287 con el infante Alfonso, hijo de Alfonso III de Portugal y de Beatriz de Castilla, hija de Alfonso el Sabio. Fue sepultada en el Monasterio de Santo Domingo en Lisboa junto a su esposo.

El infante Manuel contrajo un segundo matrimonio en 1274, con Beatriz de Saboya, hija de Amadeo IV de Saboya, conde de Saboya. Fruto de esta unión nació:

Don Juan Manuel (1282-1348); II señor de Villena, Escalona y de Peñafiel. Heredero de las posesiones paternas, fue Mayordomo mayor de Fernando IV el Emplazado y tutor de Alfonso XI de Castilla durante su minoría de edad. A su muerte fue sepultado en el Convento de San Pablo de Peñafiel que había fundado.

Murcia es ganada por Jaime I y Alfonso X el Sabio la da a su hermano el infante Manuel en virtud  del acuerdo que los monarcas adoptan y que incluía el matrimonio de Constanza con el infante Manuel. Pero Alfonso X se arrepiente y el infante Manuel se ve obligado a renunciar al reino de Murcia que pasaba nuevamente a manos de Alfonso el Sabio.

Como compensación se otorgaría a don Manuel, Elche y sus aledaños con la comarca que los moros llamaban Alhofra, que se consideraba reino o señorío apartado, pero que nunca había obedecido a ningún rey. En la concesión se especificaba que lo heredaría Alfonso, su hijo, o cualquier hijo, varón legítimo heredero y que aquel señorío fuese mayorazgo, y los que lo obtuviesen se comportasen en manera de reyes.

Pasados unos años Elche es reconquistado por el monarca aragonés Jaime II, hermano de Constanza de Aragón, y el infante Manuel recibiría a cambio Alarcón. Cuando la infanta doña Constanza supo la renuncia y abandono del reino de Murcia, por don Manuel, y el pacto establecido por la malquerencia de su hermana se consideró ya muerta.  Las presunciones de la infanta Constanza se cumplieron y su muerte se produjo, según los rumores, a consecuencia de recibir un cestillo de cerezas, se supone envenenadas, que le había remitido su hermana, la reina doña Violante.

Que los celos y el odio de la reina Violante provocaron la muerte de su hermana Constanza, la vemos reiterada por don Juan Manuel en las confidencias que recibe de su primo Sancho IV de Castilla, hijo y sucesor de Alfonso X el Sabio, en su lecho de muerte. Le confiesa que su madre la reina Violante no recibe de su padre Jaime I su bendición porque la suponía causante de la muerte de su hermana Constanza. Cosa difícil pues Jaime I el conquistador muere en 1276 y su hija Violante en 1301.

En los breves años en que doña Constanza compartió el matrimonio con el infante don Manuel, daría a luz a dos hijos, Alfonso y Violante. Alfonso el primogénito moriría prematuramente, y de ahí que don Juan Manuel, hijo de la condesa de Saboya, segunda mujer de don Manuel, heredaría el mayorazgo; respecto a doña Violante, la hermana mayor se le concederían los señoríos de Elda y Novelda, andando el tiempo casaría con un primo e infante de Portugal y tendría un trágico final. A su muerte, el cadáver del infante Alfonso de Portugal recibió sepultura en el desaparecido convento de Santo Domingo de Lisboa, destruido a causa del Terremoto de Lisboa de 1755. En el mismo convento también recibió sepultura su esposa Violante Manuel, fallecida en Lisboa en 1314. Sus cuerpos desaparecieron.




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