martes, 18 de abril de 2017

Portazgo de Huete. Mediados del siglo XV

Fernan Diaz de Toledo Se manda enterrar en su recinto, donde está sepultada doña María de Toledo, mi madre, cuya ánima Dios aya. Es llamativo el silencio que se guarda sobre la persona de su padre, cuyo nombre, Pedro Díaz, aparece anotado al margen por una mano muy posterior, que intenta enmendar en un momento determinado lo que resulta claro: evitar la memoria de un judío, su padre. Aunque casi al final del testamento, tras el nombramiento de los ejecutores testamentarios –su mujer y su hijo Luis, su sobrino el doctor Pedro Díaz y sus fieles criados Juan González de Arévalo, Miguel Ruiz de Cuenca y Sancho Fernández de Carrión– en una nueva manda confirma la donación que le hizo a su sobrino Juan Díaz de Toledo, de çiertos pares de casas (en Alcalá de Henares) que me ovieron quedado de mi padre, que Dios aya.


Aparte de dos hijos legítimos Fernán Díaz de Toledo, el Relator, manifiesta en su testamento tener otros tres hijos fuera del matrimonio.

 La mayor de los tres es María, de la que no deja más noticia que el donarle 20.000 maravedís situados en el portazgo de Huete para que case honradamente, más las joyas que para ella tiene su madre, madre de la que no sabemos quien es, pero de la que tenemos noticias a través del testamento de Miguel Ruiz de Cuenca, escribano de Camara de Juan II de Castilla y criado del Relator.

Otros dos  hijos  fuera del matrimoni Fernan Diaz de Toledo los tiene con Juana de Ovalle son otra María de Toledo y Pedro de Toledo.

Juana de Ovalle acaba su vida como monja profesa en el monasterio cisterciense de San Quirce de Valladolid. María, a la que su padre deja el resto del portazgo de Huete, casa, pero muere sin descendencia.



Iten, por quanto yo ove fecho graçia e donaçión a mi fija donna María de veynte mill maravedís de juro de heredad en el portadgo de Huete, de que el rey mi sennor don Juan, cuya ánima Dios aya, me fizo merçed, e de lo restante a María de Toledo, mi fija, confírmoles la dicha donaçión, por que ellas tengan con qué se mantener e tengan con qué onrradamente puedan ser casadas. E mando a la dicha donna María, mi fija, que renuçie a la dicha María, su hermana, mi fija, los otros maravedís de juro de heredad quella tiene, porque aquéllos sean alguna ayuda a la dicha María de Toledo, mi fija, con lo que yo le dexo del dicho portadgo, exçeptos los veynte mill maravedís que yo dexo para casamiento de la dicha donna María, mi fija, porque la dicha María, mi fija, pueda casar onrradamente. E mando a mis herederos que a su costa saquen los previllejos que neçesarios fueren para cada una de las dichas mis fijas de todos los dichos maravedís. //

El Portazgo de Huete y los condes de Priego. Archivo Histórico Nacional


21 de febrero de 143

Juan II de Castilla confirma a Diego Hurtado de Mendoza el privilegio que había concedido a Iñigo López de Mendosa, su padre, acrecentando dicho privilegio a Diego Hurtado de Mendoza, con cincuenta mil maravedíes anuales situados sobre las alcabalas y renta del cuatropeazgo, pan y vino de Huete y de Pezuela, aldea de Alcalá de Henares.  Confirma el privilegio que concedió a favor de Iñigo López de Mendoza, por el que le hizo merced de renta y derechos entre ellos, yantar, pecho, caloñas, las martiniegas de San Miguel y los portazgos sobre los siguientes lugares de Guadalajara: Daganzo, Meco, Serrasinos (Serracines), Yunquera, El Pobo, Pioz, Aranzueque, Almunia, Fuentelviejo, Valconte (Balconete), Retuerta y Yelamos de Yuso. Estas rentas fueron incluidas en el mayorazgo fundado por Pedro González de Mendosa y Aldonza de Ayala, padres de Iñigo López de Mendoza. Se inserta dicha fundación de mayorazgo.




20 de marzo de 1448

Juan II de Castilla confirma a Diego Hurtado de Mendoza el privilegio que Juan II de Castilla le había concedido a Iñigo López de Mendoza, su padre, y le había acrecentando, al mismo Diego Hurtado de Mendoza, con cincuenta mil maravedíes anuales situados sobre las alcabalas y renta del cuatropeazgo, pan y vino de Huete y de Pezuela, aldea de Alcalá de Henares. * Confirma el privilegio que concedió a favor de Iñigo López de Mendoza, por el que le hizo merced de renta y derechos entre ellos, yantar, pecho, caloñas, las martiniegas de San Miguel y los portazgos sobre los siguientes lugares de Guadalajara: Daganzo, Meco, Serrasinos (Serracines), Yunquera, El Pobo, Pioz, Aranzueque, Almunia, Fuentelviejo, Valconte (Balconete), Retuerta y Yelamos de Yuso. Estas rentas fueron incluidas en el mayorazgo fundado por Pedro González de Mendoza y Aldonza de Ayala, padres de Iñigo López de Mendoza. Mayorazgo que se inserta